Teletrabajo y salud mental

Previo a la pandemia, el teletrabajo era un fenómeno aislado y prácticamente inexistente en Chile. Después de llegar a un peak de alrededor de 20% de la fuerza de trabajo en esta modalidad, actualmente bordea el 5%, con realidades disímiles según nivel de estudios, alcanzando más de un 70% en personas con educación superior completa. 

Se trata de una tendencia que aunque no es transversal, va ganando terreno. El teletrabajo tiene ventajas importantes y también factores a los que las organizaciones y los mismos trabajadores deben poner atención. 

La naturaleza demandante de las tareas que se pueden realizar a través del teletrabajo sugiere que esta modalidad no es recomendable para todos. La evidencia empírica, señala al teletrabajador exitoso como alguien con las siguientes características personales (Tavares, 2017): 

  • Automotivación: habilidad para establecer rutinas y cumplir plazos.
  • Alto nivel de conocimientos y habilidades laborales: suficiente conocimiento de su puesto para facilitar el trabajo y la resolución de problemas de forma independiente.
  • Alto rendimiento: empleados sólidos, aunque es importante que algunos de los mejores permanezcan en la oficina al menos parte del tiempo para asesorar a sus compañeros de trabajo.
  • Independencia y confianza: debido a que hay menos exposición a la supervisión y la retroalimentación, las personas deben tener la capacidad de tomar decisiones independientes.
  • Comodidad con la soledad: debido al aislamiento, las personas con menos necesidad de interacción social se adaptan bien a los arreglos de teletrabajo.
  • Buena gestión del tiempo y habilidades organizativas: debido a las limitadas demandas o controles diarios, las personas deben tener la capacidad de programar y organizar su trabajo para cumplir con los plazos.
  • Concentración: altamente enfocado y capaz de manejar posibles distracciones.
  • Fuertes habilidades de comunicación: se necesita más esfuerzo para mantenerse en contacto con los gerentes y compañeros de trabajo, brindándoles la información y las actualizaciones necesarias mientras trabajan fuera del entorno de la oficina.
  • Confiabilidad y confiabilidad: las personas son responsables de hacer el trabajo en la misma medida que si estuvieran siendo supervisadas en la oficina; la confianza mutua es un elemento esencial de un acuerdo de teletrabajo.

Aislamiento y depresión

Según plantea Tavares (2017), la modalidad de teletrabajo puede inducir sentimientos de soledad y aislamiento, por cuanto dificulta la generación de una relación laboral social con los compañeros de trabajo, lo que se acentúa con largas y continuas jornadas de trabajo. Incluso se ha sugerido que los teletrabajadores deberían pasar al menos el 20% del tiempo en la oficina para evitar tales sentimientos de aislamiento.

De acuerdo con lo señalado por Tavares (2017), la teoría de la “respuesta al estrés” proporciona un marco teórico para los vínculos entre la flexibilidad laboral (como en el teletrabajo) y la salud. Los vínculos entre la flexibilidad laboral y la salud son principalmente dos: 

  1. Por un lado, la flexibilidad reduce la exposición a algunos factores estresantes ya que los trabajadores pueden controlar mejor sus vidas, reducir conflictos familiares y mejorar la conciliación familia-trabajo. Además, la flexibilidad del teletrabajo proporciona recursos para permitir que los trabajadores respondan a los factores estresantes y así prevenir los impactos negativos del estrés en la salud. 
  2. Por otro lado, la flexibilidad crea más estrés debido a las responsabilidades familiares, la frontera borrosa entre el trabajo y la vida en el hogar y, potencialmente, los conflictos familiares, incapacidad para desconectar y menos tiempo para descansar. También se relaciona con mala salud mental, agotamiento y deterioro del estado de salud.

Beneficios 

Varios trabajos empíricos han encontrado efectos positivos en la salud de los teletrabajadores. Los beneficios se acumulan al reducir el estrés del viaje diario de casa al trabajo, tener una mayor flexibilidad de horarios y un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal, un mejor control de la vida, y mayor satisfacción laboral (Bravo, Errázuriz, Calfucoy y Campos, 2022). 

Además, trabajar desde casa proporciona un ambiente que favorece una mejor concentración, al tener menos ruido, menos interrupciones, más privacidad (que los espacios abiertos de oficina a menudo destruyen), mejor calidad del aire (que puede ser dudosa en la oficina tradicional), todo lo cual contribuye a la salud de los trabajadores.

Referencias