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Sondeo a dirigentes sindicales de la Fundación Carlos Vial: solo 6% quiere seguir en teletrabajo

Cada vez menos trabajadores se mantienen en modalidad teletrabajo y -lo que es más sintomático del desgaste que está dejando la pandemia en materia laboral-, es que aun menos desean permanecer bajo esa modalidad laboral. Al menos así se desprende de la última Encuesta a Dirigentes Sindicales que elaboró la Fundación Carlos Vial Espantoso, con datos levantados entre el 15 de diciembre 2021 y el 15 de enero 2022.

El sondeo arrojó que solo el 20% de los trabajadores se mantiene en una jornada completa remota, pues ya la mayoría (54%) retornó presencialmente y el 26% está en formato mixto. Y consultados sobre qué modalidad de trabajo desearía hacia futuro de forma definitiva, solo el 6% se inclina por teletrabajo. El 46% desea estar en modalidad híbrida y 41% en forma presencial.

Al consulta por temas de contingencia, el 84% se declara interesado en el trabajo de la Convención, y al preguntar por los contenidos prioritarios que deberían discutirse y/o contemplarse en la nueva Constitución, sin lugar a dudas, la opción con mayor apoyo -85% está ‘muy de acuerdo’ con esta afirmación- apunta a garantizar el acceso a mejores pensiones. Frente a la alternativa de ‘reconocer el aporte de la empresa privada como motor de desarrollo social’, 29% está ‘muy de acuerdo’ y 41%, ‘de acuerdo’.

Frente a la pregunta de cómo evalúa la situación del país a dos años del estallido de octubre de 2019, el 40% se inclina por un 4 -en una escala de notas de 1 a 7-, y la opinión más extendida se inclina por consignar que Chile no está ni mejor ni peor, pues pese a que se pusieron los temas de desigualdad sobre la mesa, aun no hay soluciones claras.

Vía El Mercurio

Queremos conocer la realidad al interior de los sindicatos:

Fundación Carlos Vial Espantoso abre una nueva versión de su encuesta para Dirigentes Sindicales

El estudio busca recabar información sobre el rol que están teniendo estos líderes en medio de importantes transformaciones en el mundo laboral.

El contexto actual está impulsando cambios en el escenario social, político y económico, transformaciones de las que el mundo laboral no está exento, donde nuevas formas de trabajo se están imponiendo con fuerza.
Estos cambios exigen -entre muchas otras cosas-, buenos líderes, y es por eso que el rol de los dirigentes sindicales, junto con otros actores de la compañía, es clave en la búsqueda de soluciones y acuerdos respecto a los desafíos que se están generando al interior de las organizaciones.
En el marco de esta nueva realidad, la Fundación Carlos Vial Espantoso invita a los dirigentes sindicales a participar en su cuarta encuesta. La aplicación de este cuestionario busca conocer el rol de los dirigentes sindicales hoy, sus principales preocupaciones, aciertos y desafíos. La veracidad y consistencia de la información entregada permitirá a la Fundación contar con información confiable para una mejor toma de decisiones.
Beatriz Roque, directora de estudios de la Fundación Carlos Vial Espantoso señaló que la encuesta servirá de insumo para conocer con evidencia concreta la realidad de los dirigentes sindicales y sus bases; asimismo, busca ser un aporte que impulse instancias de diálogo y reflexión que potencien las buenas relaciones humanas en los lugares de trabajo.
Este cuestionario no le tomará más de 15 minutos.
RESPONDER CUESTIONARIO AQUÍ
Si tienes dudas, puede contactar a Beatriz Roque broque@fundacioncarlosvial.cl

Con una gran participación concluyó un nuevo Diplomado de Liderazgo Laboral

Esta nueva edición del Diplomado que se realiza en conjunto con la Escuela de Administración de la PUC, profundizó en los cambios que se necesitan en el ambiente laboral ante los cambios que están sucediendo en nuestra sociedad. 

Más de 100 personas participaron este año en el Diplomado en Liderazgo Laboral que desarrolló la Fundación Carlos Vial Espantoso  en conjunto con la Escuela de Administración de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Este programa de formación tiene como objetivo preparar a personas para ser líderes en el contexto organizacional, combinando la teoría y la práctica. Para esto se busca entregar herramientas que permitan a los participantes comprender el entorno económico, social, político y legal en el que se desarrolla la actividad empresarial y sindical, así como las características de los negocios y las empresas en donde se desempeñan, entendiendo que el dirigente sindical es fundamental para articular, sincronizar, empatizar y encontrar, junto con otros actores, soluciones a los desafíos que se están generando al interior de las organizaciones. 

“El rol del dirigente sindical es crucial en momentos de crisis. Antes, tenía que velar por la garantía de los derechos de sus asociados y sus beneficios; hoy, tiene que ejercer un liderazgo constructivo de comunicación efectiva, para saber la situación real de cada colaborador, también sus percepciones y temores, y desde ahí ser un puente de información certera entre ejecutivos y trabajadores” indicó María Isabel Vial, presidenta ejecutiva de la Fundación Carlos Vial Espantoso.

Durante el diplomado, los participantes pudieron abordar diferentes temas, desde finanzas y la economía de la empresa, contabilidad y cómo esto afecta en las decisiones de negocio, hasta la gestión de personas, calidad de vida y comunicación efectiva, entre muchos otros. 

Sergio Arredondo, exalumno de este Diplomado señaló que el Diplomado es muy completo “Vimos distintos temas que nos ayudaron a tener una visión más clara respecto a las relaciones laborales y a los desafíos que se nos vienen”. Por su parte Susana Ramírez, también egresada de este programa indicó “Las empresas deben promover capacitaciones y diálogo, porque en la medida que se informan sobre los asuntos de la empresa y se involucran a todos es posible llegar a mejores soluciones y lograr más acuerdos”.

Por su parte, Juan Eduardo Cortés, profesor de este Diplomado señaló que el liderazgo no es un dominio exclusivo de quienes tienen títulos o cargos formales, como: gerentes, director, jefe o supervisor, sino que el liderazgo corresponde a todos “El liderazgo que se necesita hoy es más transversal y debería ocurrir en todos los niveles de la organización para que se puedan construir objetivos y propósitos que tengan sentido y valor para todos”.

Más de 100 PYMES presentaron sus mejores prácticas implementadas durante la pandemia

En un contexto social que ha resultado en muchas oportunidades adverso especialmente para las PYMES, la Fundación Carlos Vial Espantoso orientó su tradicional premio a reconocer a aquellas pequeñas y medianas empresas que con ingenio, empatía y liderazgo han implementado nuevos modelos de desarrollo sustentable para las organizaciones, con las personas en el centro del modelo de negocio.

La Fundación Carlos Vial Espantoso invitó a las pequeñas y medianas empresas a postular a una edición especial del Premio Pyme Carlos Vial Espantoso en la que el foco está puesto en conocer, destacar y difundir las historias de resiliencia y buenas prácticas laborales impulsadas durante la pandemia.

De todas las más de 120 empresas postulantes, se seleccionaron 18 finalistas que actualmente están siendo evaluadas por el jurado para escoger a las ganadoras -que se darán a conocer en enero de 2022. Durante el análisis, ha quedado en evidencia cómo las PYMEs han podido enfrentar las dificultades a la vez de poder dar un entorno seguro a sus trabajadores, entendiendo que las personas son el corazón de su organización, que es uno de los principales objetivos que promueve la Fundación. 

“En esta edición especial hemos visto que las Pymes han sido muy hábiles en poder identificar y encontrar oportunidades para dar saltos cualitativos, cerrar brechas de productividad y de competitividad que han limitado un poco su crecimiento”, explicó Fe Sánchez, gerente general de la Fundación Carlos Vial Espantoso. También puntualizó que han observado que las empresas, más allá de dar continuidad a sus modelos de negocio, se han preocupado por la calidad de vida de los sus trabajadores, por conocerlos, por conectarse y generar más espacios de cercanía y flexibilidad.

Una Edición Especial para la pandemia

En el contexto social dado tanto por la pandemia como por el estallido social, que configuraron un contexto especialmente adverso para las Pymes, la Fundación decidió reorientar su tradicional premio que en esta edición no estará enfocado en medir la gestión de personas -como usualmente se hace-, sino en conocer las buenas prácticas laborales implementadas durante la crisis sanitaria.

Este cambio no ha sido menor, ya que supuso un esfuerzo importante por modificar la metodología de evaluación y contar con un instrumento liviano y contingente, que fuera capaz de recabar la información suficiente sobre los desafíos actuales de las organizaciones. “Nuestra principal motivación ha sido invitar a todas las empresas a compartir sus prácticas innovadoras orientadas al bienestar de sus trabajadores, transformando las implicancias de esta crisis en una comunidad de aprendizaje” indicó la presidenta ejecutiva de la Fundación, María Isabel Vial.

Las más de 120 empresas participantes pasaron por una etapa de evaluación cualitativa solo 18 organizaciones, en la que se realizaron entrevistas y focus groups con trabajadores, comités de crisis, salud y seguridad, dirigentes sindicales, gerentes de recursos humanos y gerentes generales. Ahora el equipo de la Fundación sistematizará la información recabada y entregará un informe detallado al jurado, que deberá definir las prácticas a distinguir, en virtud de compartir experiencias, vivencias y aprendizajes de la pandemia con otras PYMES y con la sociedad. Los resultados del Premio se conocerán el próximo 12 de enero a través de Emol TV.

Los beneficios familiares en la empresa:

Un ejemplo de las buenas prácticas laborales

En la actualidad, cada día son más las empresas que entregan una multiplicidad de beneficios laborales a sus colaboradores. La razón detrás de este cambio obedece a múltiples factores.

En primer lugar, hoy en día se considera que el trabajo no es solo primordial para el sustento económico de las personas, sino que es un espacio a través del cual es posible desarrollarse e integrarse socialmente. En este sentido, se ha observado que la existencia de una política de beneficios valorada por las personas, trae consigo mejores índices de clima organizacional, mayor rendimiento, compromiso y pertenencia con la empresa. 

En segundo lugar, los cambios demográficos y recambios generacionales, han puesto en cuestión el sentido de pertenencia respecto al trabajo (“Baby Boomers”, “Generación X”, “Millennials” y “Centennials”). Como muestra un reciente estudio de la Universidad Católica —en conjunto con otras entidades— estos cambios obligarán a las organizaciones a convivir con una serie de desafíos en gestión, pues son generaciones con objetivos y aspiraciones profesionales muy disímiles entre sí. En consecuencia, es fundamental contar con políticas de beneficios que retengan al nuevo talento y que permitan generar un sentido de pertenencia que valore esta diversidad.

Para ilustrar lo positivo de esta clase de medidas, traemos el caso de una empresa mediana de la Región Metropolitana dedicada a la venta y distribución de equipos médicos. Esta compañía ofrece a sus colaboradores más de 60 beneficios laborales, entre los que destacan: flexibilidad horaria, días libres para fechas importantes y becas de estudio de pregrado, junto con un sistema de compensaciones basado en el reparto anual de utilidades. 

En específico, llama la atención la existencia de beneficios que no sólo consideran al colaborador, sino además, a su grupo familiar. Así, y con el objetivo de compatibilizar la vida personal con el trabajo, esta empresa ofrece los siguientes beneficios familiares: becas escolares y preescolares, becas de excelencia académica, seguro de salud complementario y convenios con clínicas dentales que incluyen a todo el grupo familiar.

Gracias a estas medidas, la empresa ha obtenido muy buenos resultados en diversos indicadores asociados a la gestión de personas, como son: el aumento del bienestar general del personal, excelentes índices en clima organizacional y el aumento del compromiso de los colaboradores con la compañía. Además de lo anterior, la empresa ha sido reconocida por diferentes instituciones, obteniendo el cuarto lugar en el ranking de los mejores lugares para trabajar de GPTW, el Premio PYME Carlos Vial Espantoso y el reconocimiento de la Cámara Chileno-Alemana por su triple impacto. 

Como vemos, las políticas de beneficios laborales son fundamentales para atraer y retener al talento, pero además, para entregar una mejor calidad de vida a las personas. Aquello, sin duda, impactará en los resultados que obtendrá una organización, pudiendo incrementar el rendimiento, el cumplimiento de objetivos y el crecimiento de la misma. Sin embargo, es importante considerar beneficios que no sólo impacten en el colaborador, sino que consideren también al grupo familiar, tal como nos ilustra este ejemplo. 

Nota al pie

Repensando las competencias y la gestión para las organizaciones en la era digital. Estudio desarrollado por la Cámara de Comercio de Santiago, la Pontificia Universidad Católica de Chile, Tren Digital y Trabajando.

Premio PYME Carlos Vial Espantoso entra en su recta final

Después de recibir más de 100 empresas que se presentaron, el equipo a cargo ya trabaja con los 20 finalistas seleccionados por el jurado para evaluar las mejores prácticas laborales implementadas durante la pandemia, en el contexto de esta edición especial del premio PYME. 

Diferentes soluciones ante problemas similares son los que las pequeñas y medianas empresas postulantes a la edición especial del premio PYME Carlos Vial Espantoso 2021 han aplicado para afrontar el impacto que ha tenido la pandemia sobre su actividad. 

Actualmente, el equipo se encuentra evaluando a las empresas finalistas, las que fueron cuidadosamente escogidas por el jurado dentro de más de 100 que postularon a este reconocimiento otorgado por la Fundación, que busca destacar las mejores prácticas laborales dentro de las organizaciones, y que en el año 2021 -y al igual que el Premio Carlos Vial Espantoso para grandes empresas- se está realizando especialmente enfocado en las prácticas implementadas en el contexto de la pandemia. 

“A través de las evaluaciones que hemos realizado hemos visto como las pequeñas y medianas empresas han estado desarrollando buenas prácticas laborales, a pesar de haberse visto más golpeadas por la crisis social y la sanitaria que las de gran tamaño”, explica Beatriz Roque, directora de estudios de la Fundación. Agrega que, a pesar de las dificultades, las PYMEs “han sabido encontrar espacios para realizar cambios en su gestión de personas y entregar diferentes tipos de apoyo, como el soporte sicológico o beneficios económicos. Esto nos entrega ciertas luces de cómo las empresas están avanzando para promover una mejor calidad de vida en sus trabajadores, y aunque somos conscientes que puede ser algo acotado, esperamos que las diferentes organizaciones se muevan en este sentido”, concluyó Roque. 

Es así como entre las prácticas evaluadas se nota una especial preocupación por el bienestar y la salud mental de los trabajadores; el equilibrio entre la vida personal y la laboral; o también diferentes tipos de apoyos económicos para sortear la crisis. 

El trabajo de evaluación seguirá durante todo noviembre y a mediados de enero serán anunciados los ganadores, ya que además de la empresa que se adjudicará el Premio Pyme Carlos Vial Espantoso, en esta edición también se entregarán otras tres distinciones: la de Triple Impacto; la de Gestión Preventiva ACHS, orientado a salud y seguridad; y la distinción Plenus, enfocado en la calidad de vida y desarrollo de los trabajadores durante su ciclo laboral. Los dejamos invitados desde ya a participar de la ceremonia de premiación para distinguir y reconocer a estas empresas que, sin duda, se plantean como un ejemplo a seguir. 

 

Engagement en las empresas

A principios de año nos sumamos como expertos en el proyecto: Laboratorio de Productividad de la Sofofa, iniciativa que busca mejorar los indicadores de productividad al interior de las empresas a través de tres focos de acción:  Innovación; Capital Humano y Engagement.

Es la primera vez que se ejecuta este Laboratorio de Productividad. Para el mismo están participando un total de ocho grandes empresas, de las cuales están siendo intervenidas cuatro organizaciones, y el resto solo operan como observadoras.

Desde nuestra Fundación Carlos Vial Espantoso, tenemos el compromiso de ejecutar el foco de engagement, término cada vez más relevante para las compañías, puesto que busca crear un entorno de trabajo ideal, donde los colaboradores se sientan “comprometidos”. Este proyecto lo estamos desarrollando a través de la Cátedra Carlos Vial Espantoso, que tenemos con la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Como primer paso, se levantaron un total de 37 prácticas laborales relacionadas con la productividad a través del engagement, para esto se hizo una revisión sistemática de literatura sobre casos experimentales en distintas latitudes del mundo. De dicha selección selección, solo fueron tomadas en cuenta cinco prácticas que en poco tiempo mostraron resultados positivos, además son las prácticas más claras respecto a implementación, tiempo y costo. De las cinco seleccionadas solo fue tomada en consideración para la aplicación del proyecto una. Dicha práctica fue implementada en un centro de salud holandés, el cuál instaló a través de un ciclo de talleres de engagement, mostrando a través de evidencia resultados muy positivos. 

A través de un diseño experimental, durante este año, se han estado interviniendo a las cuatro grandes empresas participantes. Para poder hacer efectivamente la medición y poder controlar distintas variables que se quieren impactar, se seleccionó –por cada empresa- a un grupo de trabajadores de control y a un grupo de tratamiento. Esperamos que a finales de este año podamos mostrar los resultados respecto al engagement en la calidad de vida y productividad de la empresa.

Cooperativas de trabajadores:

El nuevo paradigma que se abre paso en nuestro país para la construcción de empresas más justas

La incorporación de los colaboradores en la propiedad de las empresas no es un tema reciente en Chile, aunque usualmente esto ocurre a través de la participación de altos ejecutivos mediante la adquisición de acciones. 

Recientemente ha surgido una nueva tendencia que ofrece una oportunidad para abordar las relaciones laborales de manera diferente: que los colaboradores participen directamente en la propiedad de la empresa donde desempeñan sus funciones, a través del modelo de cooperativas. Esta tendencia representa un cambio de paradigma que se encuentra alineado con los nuevos tiempos, pues, gracias a estos mecanismos, los colaboradores se ven beneficiados por el crecimiento y el éxito de la compañía de una forma más directa. En efecto, un nuevo modelo de participación se abre paso en Chile y trae consigo innumerables beneficios como el fortalecimiento del lazo entre empresa y colaborador, así como el aumento de la satisfacción con el trabajo.

En este escenario, hoy destacamos el caso de una empresa mediana ubicada en la Región Metropolitana, que fue una de las primeras compañías en incorporar este modelo en su estructura de participación. Los objetivos a la base de esta práctica fueron: 1) repartir de forma más justa el valor que genera la empresa; y 2) procesar de mejor manera las necesidades de los colaboradores. 

Para ello, la empresa creó una Cooperativa donde los dueños donaron un 10% de las acciones a los trabajadores, quienes pasaron, de esta forma, a ser socios de la compañía. La Cooperativa es administrada por la encargada de RR.HH., en conjunto con el trabajador más antiguo y la trabajadora más antigua. A ello se agrega que esta cooperativa, permite procesar necesidades y preocupaciones por parte de los colaboradores, lo que posibilita una comunicación de mayor impacto al interior de la organización. 

Otro aspecto a destacar de esta práctica, es que para que un colaborador se vea beneficiado por ella, tan solo necesita 3 meses de antigüedad en la empresa para tener derecho a ser socio de forma completamente gratuita. Así, cuando las personas son contratadas ya traen incorporado el beneficio, lo que da cuenta de un fuerte compromiso por parte de la empresa.

Dentro de los impactos asociados a esta práctica innovadora, el primero y más evidente es la participación en las utilidades. A ello se agrega un importante aumento en la satisfacción de los colaboradores. Según señalan desde la empresa, este tipo de prácticas entregan la oportunidad a personas de escasos recursos de ser socios y, con ello, acceder a una serie de beneficios que no serían factibles sin este modelo.

El caso antes relatado da cuenta de las nuevas relaciones laborales que están emergiendo en nuestro país. Las que se caracterizan por una relación más equitativa entre los trabajadores y los dueños de la empresa. Sin duda, es una forma más justa de construir relaciones laborales, pues parte del crecimiento y el éxito alcanzado por una organización se sustenta en el trabajo y compromiso diario de todas las personas que la conforman.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la implementación de este tipo de prácticas debe realizarse mediante un acuerdo oportunamente conversado entre las partes. Para ello es fundamental plantear con claridad los posibles riesgos asociados, pues la participación como socio también implica asumir las posibles pérdidas en caso de que existan. Con todo, siempre que se esté en presencia de un fuerte compromiso entre ambas partes, y mientras existan canales de comunicación eficaces y de calidad, este modelo es un excelente referente. 

 

 

 

 

Empresas más cercanas :

La nueva relación con los trabajadores

La incertidumbre, el miedo a enfermarse y la emergencia sanitaria misma motivaron a las empresas a impulsar medidas que promueven el bienestar laboral de sus trabajadores

Por Francisca Orellana
Vía Diario Financiero

Si bien la pandemia ha generado incertidumbre económica, desempleo y otras problemáticas, lo cierto es que también ha tenido un aspecto positivo: como nunca, ha sido un período fructífero para impulsar una serie de prácticas empresariales para contener a los trabajadores y mejorar así el clima laboral. La emergencia sanitaria, la incertidumbre sobre la situación global, las cuarentenas, el temor a enfermarse o a perder el trabajo, presentaron un desafío sin precedentes para las empresas, que buscaron diferentes soluciones para poder seguir funcionando sin tantas alteraciones. “En ese sentido, vimos cómo se desarrollaron rápidamente estrategias de teletrabajo, se aplicaron herramientas tecnológicas, se desarrollaron comités de emergencia donde se escuchaban activamente las inquietudes de todos y se trabajaba por generar una solución”, comenta Camila Fernández, directora de Proyectos de la Fundación Carlos Vial Espantoso, destacando que este escenario ha permitido poner a las personas al centro de las preocupaciones. 

Coincide Juan Eduardo Gorigoitía, Senior Manager de People & Organization de PwC Chile, respecto a que el mayor esfuerzo estuvo en la flexibilidad laboral, ya sea apoyando el trabajo híbrido, adecuación requerimientos de contratación o la diversidad de formas en que las personas se vinculan con sus trabajos. Viendo este escenario, es que, en 2020, la Fundación Carlos Vial Espantoso reorientó su tradicional Premio para relevar las mejores prácticas laborales que se implementaron en la pandemia. “Fueron más de 100 empresas las que postularon y que pudimos evaluar. Todas estaban haciendo esfuerzos por entregar mejores condiciones a sus trabajadores. Se abordaron temas que se habían venido discutiendo hace tiempo, pero que no habían sido realmente atendidos y su desarrollo se vio favorecido por la pandemia”, indica Fernández. Gorigoitía agrega que se ha fortalecido la cultura organizacional. “Apreciamos muy buenas prácticas en la medición de experiencia de empleados y clima mediante instrumentos rápidos (termómetros) que permitieron identificar y mitigar riesgos en forma ágil y oportuna”. También hay mayor interés por revisar sus dotaciones y automatizar procesos operativos para disminuir el tiempo a tareas que no agregan valor y fortalecer las capacidades de las personas hacia las actividades que sí lo hacen.

El trabajador al centro 

Durante la pandemia, “apareció una preocupación -rara vez vista antes- por la salud mental de los trabajadores, por su situación personal y familiar, por cómo estas personas podían conjugar las exigencias del trabajo con las que aparecían en la casa. Se hicieron catastros para saber quiénes tenían niños o adultos mayores a cargo, y quedó en evidencia -en muchos casos- cómo las mujeres recibían la mayor parte de esta carga”, indica Fernández. Catalina Hurtado, directora de Recursos Humanos de Adecco Chile, explica que, en particular, han promovido la flexibilidad laboral para lograr un equilibrio entre vida laboral y personal. Prohíben mandar mensajes más allá de las 20 horas, activando una alarma recordatoria en los correos electrónicos. “Los trabajadores son libres de trabajar en los horarios que decidan, pero buscamos potenciar y respetar el horario de descanso y desconexión de forma colectiva”. Establecieron la salida a las 15 horas los días viernes, junto a la compra y envío a las casas de sillas ergonómicas, entre otros. “Nuestra última encuesta de clima, que hacemos cada tres meses, tuvo muy buenos resultados, lo que nos demuestra que estas acciones han sido muy bien recibidas”, asegura. En CCU, en tanto, activaron Teledoc, una plataforma de asistencia de telemedicina para trabajadores y sus familias. Gabriela Ugalde, gerente corporativo de Recursos Humanos en la empresa, comenta que implementaron el trabajo híbrido para los cargos que lo permitan, con una asistencia presencial de 50% por equipos. Entre las medidas de salud mental, siguen fortaleciendo acciones como talleres y webinars para “poner en común un lenguaje asociado al bienestar emocional, que promueve el autoconocimiento y el autocuidado”, proveyendo también servicios de apoyo psicológico y psiquiátrico si se requieren. Desafío: permanecer en el tiempo “Los límites entre el trabajo y la vida personal de la gente se están desdibujando. En tiempos de crisis, las necesidades de las personas requieren una atención aún mayor. La salud mental, el tiempo para la actividad física y las necesidades relacionales se intensifican cuando las personas están en aislamiento relativo”, destaca Nicolás Goldstein, presidente ejecutivo de Accenture Chile. Fernández agrega que, si bien la pandemia se ha mostrado también como una oportunidad para acelerar cambios positivos, el desafío está en mantener en el tiempo los beneficios que surgieron, “y proyectar de manera sostenible esta nueva relación que se genera al interior. La flexibilidad, la resiliencia y capacidad de anticipación que mostraron las empresas en este tiempo es algo sumamente valorable y que esperamos se mantenga, y más aún, sea algo que adopten más empresas hasta llegar a ser el estándar con respecto a las relaciones laborales”.

Cómo influye el bienestar laboral en los ingresos de las empresas

Las nuevas prácticas empresariales conllevan una serie de beneficios no solo para los trabajadores, sino también para la misma compañía. Nicolás Goldstein, presidente ejecutivo de Accenture Chile, explica que un estudio reciente de la firma mostró que, incluso en tiempos de crisis, las compañías que se preocupan del bienestar de sus empleados pueden ver un crecimiento de sus ingresos del 5%, en momentos en que se prevé que los ingresos de las empresas a nivel mundial caerán un 4,7% este año: “En tiempos económicos estables, las organizaciones podían alcanzar incluso un crecimiento de dos dígitos en sus ingresos con políticas de bienestar para sus empleados”. Es por ello que también la preocupación de las empresas en este sentido ha crecido. “Antes de la crisis, solo el 35% de los ejecutivos C-Level (jefes o líderes de equipo) a nivel mundial se sentía responsable de que su gente estuviera mejor y en solo seis meses saltó a 50%. El caso de Chile no es diferente, las organizaciones comprenden hoy que el bienestar de sus colaboradores es clave para el éxito de sus negocios”, detalla.

 

 

Culminaron con éxito las Mesas de Diálogo Social que implementamos en CCU, Echeverría Izquierdo y Amsa

No es un secreto que, en los últimos tiempos, el mundo laboral se ha visto tremendamente afectado. Las empresas se han tenido que reinventar y adaptar a una nueva dinámica para seguir sus operaciones. Pero en esta crisis, no todo ha sido malo, han surgido una serie de iniciativas que han potenciado –entre muchas cosas- la calidad de vida de los trabajadores.

Flexibilidad, teletrabajo, programas de salud mental y física y mayor participación de los trabajadores en la toma de decisiones han sido algunas de las iniciativas que se han potenciado al interior de las compañías en estos últimos años. Para esto el diálogo ha sido fundamental, así lo señalan distintos expertos.

En ese sentido, desde el mes de julio hasta septiembre, nuestra Fundación Carlos Vial Espantoso ejecutó cinco Mesas de Diálogo Social, a través de la Línea Nacional 2021 de la Subsecretaría del Trabajo, que buscaron promover diálogos tripartitos en los que se abordaron temáticas y problemáticas del espacio laboral, contribuyendo a la mejora de las relaciones laborales y la calidad del trabajo.

Las Mesas de Diálogo estuvieron conformadas por: CCU y su Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores de la Industria Cervecera de Chile, el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la Comisión Nacional de la Productividad. También Antofagasta Minerals (AMSA) y su Federación de Sindicatos Antofagasta Mineral, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género y el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE). Y finalmente, Echeverría Izquierdo y su Sindicato de Empresas Pilotes Terratest, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género y el SENCE.

En AMSA y Echeverría Izquierdo las mesas de diálogo buscaron identificar los principales desafíos de la equidad de género, con el fin de concretar acciones para avanzar en la inclusión de la mujer, la disminución de brechas, el reconocimiento de sesgos y trabajar el liderazgo femenino. Por su parte, la mesa ejecutada en CCU se centró en lograr una visión compartida sobre la automatización y digitalización, para posteriormente definir acciones concretas que contribuyan en la transición de esos cambios de reconversión laboral.

Entre los principales acuerdos levantados, podemos destacar:

El diseño de un sistema de certificación de capacitaciones internas, con un diploma que sirva para reconocer los esfuerzos y las capacidades fortalecidas de los trabajadores, y así también favorecer su empleabilidad.

Levantamiento de informaciones respecto de los temores asociados a los cambios tecnológicos.

Sensibilización niveles directivos y tomadores de decisiones sobre la superación de sesgos de género, que afectan el desarrollo laboral de quienes desean ser madres y padres. 

Generar espacios de diálogos o conversación para ir disminuyendo sesgos en cuanto al desarrollo de carrera de las mujeres en la empresa.

La invitación es a seguir impulsando más diálogo en las empresas, de cara a poder establecer, a través de la exploración de los temas que impactan a la organización, objetivos comunes, alinear expectativas, mejorar las relaciones laborales entre los equipos, potenciar la calidad de vida de los colaboradores y aumentar la productividad. 

Desde la Fundación Carlos Vial Espantoso, estamos convencidos que solo situando a las personas en el centro del modelo de negocio podremos impulsar relaciones laborales de excelencia que potencien el desarrollo humano y económico de los trabajadores, las empresas y el país.