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Tercera versión del Termómetro de Salud Mental en Chile ACHS-UC:

Salud mental de los chilenos empeora en abril tras implementación de cuarentenas: Síntomas de depresión llegan a 46,7%

La nueva versión del estudio de la Asociación Chilena de Seguridad y la Universidad Católica se hizo en el marco de alzas en los contagios y con la mayor parte de la población del país confinada. El resultado fue contundente: 32,8% de las personas presentaron síntomas asociados a problemas de salud mental, 6 puntos más que la medición de noviembre de 2020, cuando gran parte de Chile estaba desconfinado. Además, en la escala específica sobre temas relacionados a la depresión, un 46,7% de las personas presentó sospecha de esta patología en algún grado.

A poco más de un año del comienzo de la pandemia por COVID-19, no son muchas las cuentas alegres que se pueden sacar en materia de salud mental en Chile. En ese contexto, la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, publicaron la tercera edición del “Termómetro de la Salud Mental en Chile ACHS-UC”, que indicó –entre sus múltiples conclusiones– que un 32,8% de los encuestados exhibieron síntomas asociados a una probable presencia o sospecha de este tipo de problemas. 

Cristóbal Cuadra, gerente División Asuntos Jurídicos y Corporativos de la ACHS, junto a David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, Daniela Campos, jefa de Riesgos Psicosociales de la ACHS, y Rafael Torres, Psiquiatra y Director de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica, dieron a conocer los resultados de la investigación que se hizo mediante entrevistas telefónicas a una muestra representativa de aproximadamente 1.400 personas -entre 21 y 68 años- durante los primeros diez días de abril de 2021. 

Cristóbal Cuadra, gerente División Asuntos Jurídicos y Corporativos de la ACHS, afirmó que “hemos sido testigos respecto de cómo el tema de la salud mental en Chile ha ido tomando relevancia y cómo los problemas asociados pueden impactar tanto en la calidad de vida como en la productividad y competitividad del país. Con esta tercera edición del estudio reconfirmamos nuestro interés por entender la realidad de la salud mental de los chilenos. Esperamos que estos resultados, y los anteriores, ayuden a aunar esfuerzos con otros actores del sistema de salud, para analizar mejoras a las políticas públicas y en nuestro caso particular como ACHS, para proponer formas en que el mundo empresarial y los empleadores y trabajadores en general puedan contribuir a la superación de esta problemática social”.

Por su parte, Daniela Campos afirmó que “en esta tercera entrega de nuestro estudio de salud mental volvimos a ver resultados que confirman el gran desafío que tenemos como país en esta materia. Las circunstancias a las que nos hemos visto enfrentados durante esta pandemia le han puesto una lupa a problemas que estamos viendo hace algún tiempo y al que como organización queremos aportar en la búsqueda de soluciones, con la entrega de datos valiosos que esperamos ayuden a entender esta problemática”.

De acuerdo con la información entregada por los encuestados, las tasas de problemas de salud mental subieron en todos los grupos respecto de noviembre 2020, con la excepción de la categoría “separados”, que es la que tiene mayor porcentaje de problemática mental (39,5%).

En abril de 2021 aumentaron las prevalencias de síntomas asociados a problemas de salud mental respecto de noviembre de 2020 para todos los grupos de la población, independiente de sus características demográficas. Una de las variables que más diferencias ha mostrado entre la primera versión del estudio y esta, es la situación de personas que viven solas. Si en julio de 2020 estas tenían significativamente mayor prevalencia de problemas de salud mental que el resto, en noviembre esto se revirtió, siendo quienes vivían con más personas los que tenían más problemas de salud mental. Ahora en abril no se aprecian diferencias entre quienes viven solos y quienes viven acompañados, con ambos grupos presentando un 32,8% de presencia de síntomas asociados a problemas de salud mental. 

Por otro lado, la presencia de problemas de salud mental subió en todas las regiones de Chile. La zona Sur, al igual que en julio y noviembre de 2020, sigue siendo la de menor prevalencia con un 28,6%, mientras que la zona norte es la que muestra la mayor tasa (39,7%). La Región Metropolitana, por su parte, llegó a un 33,8%.

Uno de los elementos que se correlacionan en mayor medida con la salud mental es la situación laboral y económica de cada persona. La detección de sospecha o presencia de problemas fue de 50% entre los desocupados. Siendo esta proporción de 39% entre quienes están laboralmente inactivo/as (que técnicamente no son desocupados, sino que no forman parte de la fuerza de trabajo) y de 29,6% entre quienes trabajan. Esto, en un contexto en el que las tasas de desempleo del país, de acuerdo con las últimas cifras oficiales, siguen estando por sobre los dos dígitos. 

Cabe destacar también, que la sospecha o presencia de problemas de salud mental es muy superior (casi 14 puntos) en aquellos hogares que reportan una caída en sus ingresos respecto del año anterior. También se aprecia que la prevalencia de estos es casi 3 veces superior en el caso de quienes tienen una situación de deuda en el hogar “complicada”, en relación con los que no tienen problemas económicos. 

Antonia Errázuriz, co-autora del estudio y académica del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Católica, señaló que «los resultados que hemos presentado vienen a confirmar la línea tan fina que existe entre bienestar físico y mental al mostrar una mayor presencia actual de problemas de salud mental, síntomas de depresión, deterioro del estado de ánimo, insomnio y problemas de soledad en quienes reportaron padecer dos o más enfermedades crónicas o evaluaron su salud física como mala o pobre«.

Más deprimidos y con problemas para dormir

Los resultados de la encuesta arrojaron que, según las respuestas al instrumento de medición, el 46,7% de las personas presenta algún grado de depresión (usualmente menor, no alcanza a calificar como patología). A través de todas las mediciones hechas desde 2020, las mujeres han mostrado mayor prevalencia en este tipo de síntomas y durante abril llegaron a un 54,7%, 17 puntos más que los hombres. La proporción que presenta síntomas depresivos en algún grado es menor en el grupo de universitarios y mayor entre los menos educados. Así también, más de la mitad de las personas en estado “separados” (51,7%) presentan estos síntomas, casi 9 puntos adicionales de prevalencia que las personas “casadas/convivientes”.

Asimismo, un 45,9% de las personas entre 21 y 68 años en el país evalúan que su estado de ánimo actual es peor o mucho peor en comparación con la situación anterior a la pandemia. Esta cifra nunca ha bajado del 42% desde que comenzó esta medición. 

Otro factor importante es el insomnio. Un 46,9% presentó algún grado de problema para conciliar el sueño. El estudio concluyó que un 19,8% de la población entre 21 y 68 años presenta problemas de insomnio moderado o severo.  Más de la mitad de los entrevistados (52,4%) admitió tener algún grado de dificultad para levantarse más temprano de lo deseado. 

En resumen, David Bravo indicó que «estos resultados ofrecen un espacio de reflexión acerca de la manera como los antecedentes de salud física, los efectos económicos y el estilo de vida durante la pandemia se relacionan con el deterioro de salud mental en nuestra población».

Datos sobre el estudio

El “Termómetro de la Salud Mental en Chile ACHS-UC” es un estudio longitudinal, con una muestra aleatoria de 1.400 individuos, representativa de la población nacional urbana entre los 21 y los 68 años, seleccionada a partir de una muestra representativa de hogares; se llevó adelante a través de entrevistas telefónicas. 

Sus principales indicadores en el ámbito de la salud mental están construidos a partir de metodologías internacionalmente validadas (problemas de salud GHQ-12; síntomas de depresión PHQ-9; problemas de insomnio ISI). Adicionalmente, se utilizan otras escalas sobre estilo de vida (consumo de alcohol AUDIT-C; soledad- UCLA-; y actividad física-UCL), así como otras relativas al ámbito organizacional (exposición a riesgos, usando algunos ítemes de CoPsoQ; y engagement UWES-3).

El carácter público de los resultados del estudio, sumado a las tres versiones realizadas y al nuevo levantamiento de información que se hará en junio de 2021, permitirán evaluar los efectos en el tiempo de la pandemia en la salud mental de los chilenos. Además, esperamos que sean un aporte para el diseño de políticas públicas en esta materia en el futuro.

Revisa aquí presentación del estudio

101 empresas postularon a la Edición Especial Covid-19 Premio Carlos Vial Espantoso

Hemos estado expuestos a una realidad que nos ha obligado a ser y hacer las cosas de un modo distinto. Frente a esta realidad, el Premio Carlos Vial Espantoso para grandes empresas se llevará a cabo bajo una Edición Especial 2020: su foco estará puesto en destacar las mejores prácticas laborales implementadas durante la crisis actual.

Este año, la Fundación Carlos Vial Espantoso cumple veinte años reconociendo empresas que ponen al trabajador en el centro del modelo de negocio. Hoy más que nunca, el mundo empresarial debe dar a conocer que sí es posible construir una nueva forma de hacer empresa, más consciente, más humana, que aporte con cimientos fuertes para la construcción de una mejor sociedad. No obstante, en el contexto actual de Chile no basta con medir y premiar. Es un momento histórico para mostrar lo positivo, destacar lo que funciona, asumir los desafíos, reconocer las brechas y establecer los pilares para que puedan construirse nuevas y mejores soluciones.

Junto a la Universidad Católica hemos desarrollado una rigurosa metodología para la evaluación de empresas, que año a año se revisa y ajusta, como parte de un proceso de mejora continua. Además, el Premio cuenta con dos aliados estratégicos – la ACHS y la Asociación de AFP – que dan vida al Premio Gestión Preventiva y a la Distinción Plenus a la gestión de la diversidad etaria.  

Este año, hicimos un despliegue comunicacional importante para poder convocar a las grandes empresas del país a trabajar juntos en construir empresas más sanas, que busquen el desarrollo de sus trabajadores y el bienestar de sus familias, y que valoren el diálogo, la productividad, la transparencia y el compromiso. Esta estrategia comunicacional estuvo centrada en la difusión del Premio a través de gremiales como Asimet, Aprimin, Acción Empresas, CChC, OTIC Sofofa y Corproa entre otras; publicaciones en medios de prensa nacionales y regionales; y la difusión a través de la web y redes sociales de la Fundación Carlos Vial Espantoso y sus colaboradores. 

Este esfuerzo comunicacional se tradujo en la participación de 101 organizaciones en el Premio, lo que equivale a tres veces la cantidad de empresas que fueron parte de la edición de 2018; una cifra récord. En cuanto a las características de estas 97 empresas: el 80,4% tiene su casa matriz en la región metropolitana; el 51,5% tiene por mutual de seguridad a la ACHS; y el 84,5% cuenta con sindicatos. Al mismo tiempo, existe una variación importante de sectores económicos en este grupo de empresas, destacando como los sectores mayoritarios la industria manufacturera (23,7%), la minería (14,4%), la agricultura y ganadería (8,2%) y el suministro de gas (8,2%). 

El proceso y los cambios

El complejo momento nacional en el que nos encontramos hace que las empresas se concentren en lo más importante, la salud de sus trabajadores y la continuidad operacional. De esta forma, y solo por esta ocasión, nos planteamos ajustar el foco del Premio Carlos Vial Espantoso: centrarnos en las prácticas de gestión de personas implementadas por las empresas durante el último año. Este no es un cambio menor, ya que supuso un esfuerzo importante por modificar la metodología y contar con un instrumento liviano y contingente, pero que fuera capaz de recabar la información suficiente sobre los desafíos actuales de las organizaciones. Nuestra principal motivación respecto a este cambio es invitar a todas las empresas a compartir sus prácticas innovadoras orientadas al bienestar de sus trabajadores, transformando las implicancias de esta crisis en una comunidad de aprendizaje.  

Al mismo tiempo, en vez de distinguir a una sola empresa por la calidad de su gestión de personas, se destacará a las 10 mejores prácticas, de acuerdo a aspectos tales como innovación, involucramiento de trabajadores e impactos ¿Cómo lo haremos? En una primera etapa analizaremos cada una de las prácticas descritas por las empresas postulantes, donde seleccionaremos las 40 mejores prácticas, de acuerdo a un proceso de evaluación sistemático en torno a los objetivos, diagnóstico, implementación e impactos de la práctica. Luego, un jurado experto dictaminará las 20 prácticas que pasarán a una segunda etapa de evaluación cualitativa, en la que se realizarán un set de entrevistas y focus groups con los actores relevantes de la empresa: trabajadores, comités paritarios, sindicatos, gerencia de recursos humanos y gerencia general. Después de ello, el equipo de la Fundación sistematizará la información recabada y le entregará un informe detallado al jurado, que deberá definir las 10 prácticas a distinguir. Nuestra intención es que este proceso de evaluación de prácticas culmine en un libro que pueda contar la historia de las grandes empresas en esta inédita crisis.

Además de los cambios antes mencionados, quisimos ser responsables frente a la contingencia sanitaria, recalendarizando el proceso en general del Premio, que inicialmente parte a comienzos de año. La postulación se aplazó al segundo semestre, programando la ceremonia de premiación para marzo de 2021.

59% de las empresas han adoptado una práctica propuesta por su sindicato

La crisis sanitaria actual marcará, sin duda, un antes y después en el mundo. Todos coincidimos en que las medidas de salud y seguridad que se gestionan en el ámbito de la crisis sanitaria son clave, pero también estamos de acuerdo que las consecuencias económicas, y especialmente laborales, son dramáticas. 

La pandemia de COVID-19 ha causado estragos en la salud de las personas, pero también en el mundo laboral. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las cifras de desempleo de los meses de mayo, junio y julio de 2020, son las más altas desde el 2010. La estimación de la tasa de desocupación nacional fue de 13,1%, incrementándose 5,6 puntos porcentuales en doce meses. 

En este duro contexto ¿Qué rol tiene el mundo sindical? En la Fundación Carlos Vial Espantoso realizamos, -en el marco de la crisis sanitaria-, una segunda encuesta a los dirigentes sindicales de nuestro país para conocer su percepción y foco de trabajo, que fue presentada en un webinar el pasado 2 de octubre. En dicha encuesta participaron 194 dirigentes, que se ubican en un rango de entre los 40 y 60 años de edad y de los cuales un 68% son hombres. 

Teletrabajo: el desafío futuro 

En este contexto, el teletrabajo ha sido la medida que más se ha implementado en las organizaciones, el cual consiste en el desempeño de la actividad profesional que una persona realiza para una empresa desde un lugar alejado de la sede de esta, por medio de un sistema de telecomunicación. Sin embargo, este cambio implica importantes desafíos y no está exento de dificultades, especialmente en organizaciones que son más tradicionales.

De los encuestados, un 92% afirma estar trabajando bajo la modalidad de teletrabajo, no obstante, un 61% ya venía trabajando bajo este mismo formato laboral. Así mismo, un 60% percibe que trabajan más en esta modalidad de trabajo a distancia, sin embargo, un 53% alega que posterior a la pandemia preferirían trabajar bajo un modelo mixto. 

Pese que el teletrabajo es percibido como una modalidad relativamente cómoda, la mayoría de los encuestados querrían volver al trabajo presencial o tener una jornada mixta, lo que podría explicarse por la percepción de estar trabajando más que de forma presencial.

Más colaboración y confianza en la pandemia

Los dirigentes sindicales han sido un actor laboral activo durante la crisis, y han estado enfocados principalmente en la prevención de contagios. Un 59% de los encuestados afirma que su sindicato ha propuesto y desarrollado alguna práctica vinculada a medidas de trabajo seguro y reestructuración de turnos. También el trabajo conjunto entre la gerencia de recursos humanos y los dirigentes sindicales ha sido importante para acordar el trabajo durante el desconfinamiento. 

Las principales preocupaciones

A diferencia de lo que ocurría con los trabajadores en general, los dirigentes sindicales establecieron como sus principales preocupaciones situaciones a nivel país y no preocupaciones individuales, lo que podría explicarse porque son actores, probablemente, más politizados y porque cuentan con fuero sindical. 

Las políticas con menor grado de acuerdo por parte de los dirigentes sindicales son la ley de protección al empleo y el plan paso a paso, mientras que las políticas con un mayor grado de conformidad son las relativas a entregar liquidez a las personas y protección social.

La empresa de hoy está viviendo una gran transformación, que requiere una nueva mirada para enfrentar el futuro, especialmente en la forma de establecer las relaciones interpersonales, en donde el diálogo, la voluntad, la colaboración y la confianza es fundamental para salir adelante.

Te invitamos a descargar más detalles acá: Resultados Encuesta Dirigentes Sindicales

Sondeo a dirigentes sindicales:

53% prefiere regresar a un sistema mixto de trabajo y 64% critica la Ley de Protección del Empleo

A seis meses de desatarse la pandemia en Chile, la Fundación Carlos Vial Espantoso realizó una encuesta de opinión entre dirigentes sindicales, de modo de conocer su visión sobre diversos temas asociados a la crisis sanitaria y económica que vive el país. La investigación —realizada por Joaquín Rozas y Beatriz Roque, cuyo levantamiento de datos ocurrió entre el 21 de julio y el 10 agosto, a nivel nacional— revela que el 60% de los trabajadores siente que en teletrabajo trabaja más que de forma presencial; el 34% se inclina porque trabaja lo mismo y solo el 6% piensa que trabaja menos. El 53% se inclina por, una vez terminada la crisis sanitaria, volver a un esquema mixto, que combine trabajo presencial con teletrabajo, y solo un 5% quisiera quedarse bajo la modalidad de trabajo remoto.

Al consultar por las medidas o proyectos adoptados para afrontar la crisis, el 64% se manifiesta muy en desacuerdo o en desacuerdo con la Ley de Protección del Empleo y la suspensión de la relación laboral. En la fundación explican que a partir de la conversación con dirigentes sindicales, tienen algunas ideas de por qué se está dando entre ellos esta desafección con la ley. Dicen que si bien hay una visión compartida de que el fundamento de la Ley de Protección del Empleo era positivo —no desvincular personal—, hay cuestionamientos y preocupaciones respecto de varios puntos. Por ejemplo, que los recursos utilizados para la suspensión del empleo no serían los correctos, ya que el fondo de cesantía tiene una naturaleza diferente. Asimismo, hay preocupación acerca de las personas que puedan quedar desvinculadas después de haber sido acogidas a esta ley, considerando que ya habrían utilizado los recursos del fondo de cesantía. Hay una visión compartida de que la ley se ha convertido más en un beneficio para el empleador que para los trabajadores, dado que los recursos provienen en parte de los trabajadores y son estos los que ven un perjuicio en sus remuneraciones.

Otro aspecto abordado en la encuesta muestra que el 85% respalda el proyecto que permitió el retiro del 10% de los fondos previsionales. Claro que al desagregar, solo el 47% se manifestó totalmente de acuerdo como la mejor opción para obtener recursos, mientras un 48%, si bien estuvo de acuerdo con la medida por la urgencia, reconoce que hubiera querido un plan que le hubiera permitido acceso a recursos a través de transferencias del Estado en vez de afectar sus jubilaciones futuras.

Si bien los dirigentes sindicales creen que el fundamento de la Ley de Protección del Empleo era positivo —no desvincular personal—, tienen inquietudes. Por ejemplo, que las personas puedan quedar desvinculadas después de haber sido acogidas esta ley, considerando que ya habrían utilizado los recursos del fondo de cesantía.

Vía El Mercurio

Andrea Tokman:

“Necesitamos a una sociedad más colaborativa, cooperativa y resiliente”

Este año 2020 pasará a la historia, marcará un antes y un después en muchos aspectos económicos, laborales, sociales y personales, pero puede que nos deje varias enseñanzas. 

La posts pandemia representa un gran desafío para todos, sobre todo para las empresas, porque es incierta, nos preparamos lo mejor que podemos frente a un escenario completamente desconocido. Aun así, aunque no podemos controlarlo todo, si podemos adoptar un plan que permita gestionar de la mejor manera posible las nuevas operaciones, tecnologías y formas de trabajar, al tiempo que respondemos a las necesidades de los trabajadores, clientes y del negocio.  

En plena crisis, ya se pueden extraer, -con toda la incertidumbre que todavía existen-, algunos aspectos positivos. Para conocer las principales oportunidades que podemos sacar tras la crisis sanitaria, nos acompañó, el pasado jueves 27 de agosto, Andrea Tokman, quien es Economista Jefe Quiñenco e integrante del Consejo Superior Laboral, en el webinar: 3 cambios en pandemia que debemos aprovechar. Te invitamos a conocerlos: 

El auge de la digitalización en pandemia

“Por suerte esta pandemia nos golpeó ahora y no hace 10 años… La tecnología que ya teníamos nos ha permitido, con todo lo que ha implicado la cuarentena, seguir con algunas actividades laborales, productivas y sociales. Con la orden de cierre, sin tecnología, habríamos estado más aislados, más solitarios y con un colapso económico mucho más fuerte del previsto. Esta crisis sanitaria aceleró, positivamente, el proceso tecnológico. Una encuesta realizada por ICARE y CLA Consulting arrojó que un 76% de los encuestados cree que la pandemia aceleró el proceso de transformación digital en las empresas. Con respecto al teletrabajo, también el cambio ha sido significativo. El teletrabajo dio un salto -increíble- a 18%, sin embargo está muy concentrado en trabajadores de más ingresos y con mayor capacitación, lo que lo hace muy acotado y desigual. ¿El desafío? Dirigir el avance tecnológico hacia quienes más lo necesitan”.

Revalorización de los trabajos esenciales

“Hay trabajos de primera línea que estaban invisibilizados y muy mal compensados económicamente. La pregunta ahora que se han vuelto visibles, que los tenemos presentes y que en verdad los valoramos es  ¿ cómo podemos aprovechar esto para cambiar el futuro? Para lograrlo tenemos que encontrar un equilibrio, que es bien delicado: queremos reconocerlos, pero para eso hay que revalorizar esas funciones, de primera línea, con mejores condiciones laborales, mejores ingresos y más protección social, pero hay que hacerlo de una forma en la que no se acelere más la automatización y el reemplazo de funciones por máquinas. Para lograrlo hay que identificar cada uno de estos trabajadores esenciales, conocer cuáles son esos roles principalmente humanos, que no pueden reemplazar las máquinas, pero que por supuesto se pueden complementar con la tecnología. El desafío en este sentido, es como gestionar esto de la mejor manera”.

Reconocimiento del rol del Estado

“Hoy en día, todos hemos reconocidos transversalmente que necesitamos un Gobierno que haga el trabajo que hay que hacer en la emergencia, que distribuya los recursos a los trabajadores, desempleados y las familias más vulnerables. Para lograr esto las instituciones deben trabajar en conjunto. Frente a la crisis actual, hemos visto llegar a un nivel de innovación los instrumentos de políticas públicas que no habíamos visto nunca antes. No solo en tamaño de los recursos dedicados sino también en la forma en la que se están entregando. Es un Estado más presente, más directo, que da cara a la ciudadanía y están, constantemente, siendo monitoreados por ellos. Hay una tendencia de Estado que cambió más por un Estado eficaz, un Estado que tiene que gozar de confianza y confiabilidad social para poder hacer bien su trabajo. Este Estado debe tener buenos liderazgos, capaces de construir, de la mejor manera, la hoja de ruta que nos  va a ayudar a caminar de aquí en adelante”. 

Esta crisis sanitaria no se limita únicamente a la recuperación sino que será una hoja de ruta que nos permitirá, como dijo Tokman, retomar un camino que estamos perdiendo: un camino hacia el desarrollo. Estamos viviendo un momento histórico que nos da para revisar nuestra historia, lo que estamos haciendo bien, y los desafíos que debemos enfrentar.

 

 

El rol de la mujer en época de crisis

La mujer ha estado históricamente excluida de la vida pública y, a pesar de que durante las últimas décadas su incorporación se ha promovido desde muchos frentes, aún persisten grandes desafíos de igualdad entre hombres y mujeres.

El pasado 4 de junio nos acompañó Francisca Jünemann, presidenta de la Fundación Chile Mujeres para conversar sobre los desafíos, corresponsabilidad y adaptabilidad de la mujer frente a la crisis sanitaria en el webinar: el rol de la mujer en época de crisis.

Fundación Chile Mujeres: Organización dedicada a fortalecer la participación laboral de mujeres a través de la promoción de políticas públicas y organizacionales de adaptabilidad laboral, corresponsabilidad parental, igualdad salarial, selección de personas sin sesgos, espacios libres de acoso y liderazgo para el bien común.

En el encuentro, Jünemann señaló, según datos de la Encuesta para el Gran Santiago, Microdatos, que el desempleo aumenta en todo el mundo. En Chile 300 mil mujeres perdieron sus trabajos entre diciembre y marzo y solo el 17% pudo salir a buscar uno nuevo.
Otra de las grandes invitaciones a la que nos llevó a reflexionar la experta fue sobre la distribución de tareas del hogar y el teletrabajo, y es que hay una mayor dificultad de realizar teletrabajo para las mujeres que para los hombres. El Informe Estudio Teletrabajo Mutual de Seguridad y Cadem declara que un 42% de mujeres tiene dificultad para realizar el teletrabajo, la principal dificultad de la mujer es compatibilizar el teletrabajo con el trabajo doméstico, mientras que para el hombre la principal dificultas es la calidad del internet.
No obstante, la pandemia ha permitido generar corresponsabilidad en la casa. Un 47% de chilenos declara que debido a la pandemia, ha aumentado la cantidad de tareas que cumple en el hogar, y un 45% declara que está realizando tareas en el hogar que antes no realizaba con frecuencia, pero las tareas no son repartidas de manera equitativa.

Te invitamos a conocer las principales dudas que surgieron en el encuentro virtual.

¿Cuál es el rol de la mujer en los tiempos actuales?
El rol que tiene la mujer es fundamental. Ahora con la llegada del COVID-19 los hombres se han visto en la necesidad de trabajar desde sus casas, lo que les está permitiendo a muchos ver el compromiso que implica el hogar y muchos están ayudando con el cuidado de los niños y con algunas tareas del hogar, ojo que están ayudando y el desafío no es que ayuden, sino que haya una corresponsabilidad. Sin embargo, pese a esto se sigue creyendo que quien debe tener la responsabilidad de la carga de los hijos es la mujer. Lo importante es aprovechar este tiempo para tomar conciencia y también para educar a nuestros hijos en corresponsabilidad.

¿Cuál es la importancia de las organizaciones sindicales en este proceso?
Con las organizaciones sindicales hemos venido trabajando desde hace tiempo. La idea es apoyar a éstas organizaciones para que en las negociaciones colectivas puedan poner sobre la mesa temas nuevos, que no solo sean motivo de interés los bonos, las remuneraciones o más días de vacaciones, pero es necesario establecer pactos de adaptabilidad para los trabajadores con responsabilidad familiar. Y esto es algo que pueden solicitar como beneficio los sindicatos. También es momento de poner sobre la mesa otros temas, por ejemplo, en cuanto a traslados, ahora sobre el teletrabajo, a propósito del avance que el país ha dado sobre la materia a raíz de la pandemia. Los sindicatos tienen todas las facultades legales para hacer cambias positivos.

Frente al aumento del desempleo ¿Qué recomendación hace?
La primera recomendación para las están actualmente trabajando es que aguanten. Sabemos que el nivel de carga en estos momentos es muy difícil dado que tenemos a los niños en casa, es importante en estos casos, establecer tareas para todos lo que ocupan el hogar, así también vamos creando el hábito de la corresponsabilidad. También es importante contar su situación a la empresa y se pueda generar un plan de trabajo que se adapte a sus necesidades, cumpliendo quizás en menor tiempo sus objetivos. Para las personas que están desempleadas o no pertenecen al mercado laboral formal les recomiendo que se reinventen, que emprendan ¿cómo? En primer lugar, capacitándose en temas de plataforma, marketing, comercio digital, delivery, que son los negocios que están siendo requeridos en estos momentos, y que se quedarán con fuerza.

¿Cómo podemos gestionar nuestras emociones frente a la pandemia?
Cada mujer y cada persona tiene realidades distintas, pero hay cosas que todos estamos viviendo por igual: como el aislamiento y esto produce estados de ánimos vulnerables. Mi consejo en la pandemia es que mientras estemos encerrados hay que mantener el vínculo con nuestros seres queridos, amigos, compañeros, es importante sentirse parte de algo y mantener el sentimiento de pertenencia y el otro consejo es conversar. En el caso de la postpandemia hay que volver a tomar confianza y seguridad, volverse abrir frente a la posibilidad de salir, caminar, con las medidas de cuidado por supuesto.

Puedes ver el Webinar completo en el siguiente vídeo.