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Estudio realizado por la Asociación Chilena de Seguridad:

Nuevos liderazgos femeninos son transversales a las distintas áreas de las empresas

El sondeo arrojó que un 14% de las trabajadoras en puestos altos se desempeña en departamentos de servicio de carácter legal, un 15% en gerencias de personas y un 18% está a cargo o trabaja directamente en áreas operacionales de su empresa.

 Atrás quedó la hipótesis de que los altos cargos con presencia femenina eran principalmente en áreas más “blandas” de la empresa, de acuerdo con el primer estudio «Liderazgo Ejecutivo Femenino en Empresas e Instituciones», realizado por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y dado a conocer en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

El sondeo –en el cual participaron 78 firmas medianas y grandes adheridas a la ACHS, que representan a 95.000 trabajadores en Chile– reveló que contrario a la creencia popular, no hay “cargos más femeninos”, ya que las mujeres ejecutivas operan transversalmente en las distintas áreas de las empresas y no están especializadas en una. De hecho, un 14% de las trabajadoras en puestos altos se desempeña en departamentos de servicio de carácter legal, un 15% en gerencias de personas y un 18% está a cargo o trabaja directamente en áreas operacionales de su empresa.

Otro punto relevante para destacar del sondeo es que las mujeres en cargos ejecutivos secundarios no sólo son más, sino que también son menores en edad que aquellas en altas gerencias. Esto lleva a concluir que existen señales de cambios culturales que podrían generar un aumento en la presencia femenina en altos puestos ejecutivos en un futuro cercano, ya que al no quedarse estancadas en posiciones de responsabilidad media,  sube el número de candidatas capacitadas y con experiencia para ascender en las empresas.

Finalmente, a partir de las respuestas, se observa que existen grandes oportunidades para implementar medidas y políticas que promueven el liderazgo femenino en las instituciones, como asimismo, para generar culturas empresariales más propensas a permitir que dichos liderazgos emerjan.

Una brecha profunda

Pero no todas son buenas noticias. El estudio también reveló que la brecha de género en altos cargos sigue siendo pronunciada, aunque decrece a medida que los cargos se alejan del ejecutivo principal. De hecho, aún existe baja participación femenina en los directorios y mientras más grande es una empresa, menor es la participación proporcional de ellas en sus mesas directivas. Éste es un factor relevante, pues el estudio también muestra que una mayor presencia de mujeres en el directorio está altamente correlacionada con una mayor presencia en cargos ejecutivos de primera línea (lo mismo sucede con los cargos de segunda línea cuando hay más mujeres en cargos de primera línea).

A ello se suma que la pandemia por COVID-19 ha contribuido en profundizar aún más las diferencias: Un 7% de los encuestados percibe que las mujeres han tenido más carga laboral, versus un 5% en el caso de los hombres; un 39% considera que ellas han tenido más trabajo en el hogar, mientras que en los hombres esta cifra cae a 1%; y un 7% considera que las mujeres han tenido más facilidades en la empresas por debajo del 14% que estima que los hombres han sido más apoyados por sus empleadores.

Sobre este punto, Patricia Yávar, gerente de Cultura y Talento de la ACHS comenta que “reconocemos el aporte e importancia de la participación de la mujer en los distintos niveles en las organizaciones, pero hay una brecha histórica en las posiciones de liderazgo. Estamos convencidos de que organizaciones y sociedades más inclusivas son también más prósperas y sustentables. En la ACHS, compartimos una mirada donde los liderazgos femeninos y masculinos son complementarios y no excluyentes, y esto lo dejamos plasmado en nuestra Política de Equidad, Inclusión y Diversidad que lanzamos en 2018”.

El sondeo también reveló que muchas instituciones encuestadas no tienen políticas que apunten a impulsar la participación laboral femenina en altos cargos; y un número significativo de aquellas que sí las tienen, no operan en la práctica perdiendo efectividad. Adicionalmente y a pesar de los avances, existe la percepción que las mujeres continúan siendo discriminadas: en una de cada tres instituciones, quienes respondieron la encuesta indican percibir que en igualdad de condiciones, la alta administración prefiere ascender a líderes hombres. Asimismo, sólo un 45% de los encuestados afirma que en su organización se promueve la conciliación entre trabajo y vida personal, lo que genera un mayor costo para el surgimiento de liderazgos femeninos. De hecho, un 32% de quienes respondieron considera como “algo común” que se les interrumpa en sus tiempos personales y un 52% afirma que se les exige trabajar más horas que las contratadas.

 

Igualdad de género en el mercado laboral

El mercado del trabajo ha avanzado rápidamente en el último tiempo.  Digitalización, autogestión, flexibilidad, diversidad, alto impacto social y reconversión son temas que las empresas están desarrollando y aplicando, sin embargo, aún hay desafíos que persisten desde épocas lejanas, como la equidad de la mujer en el mundo del trabajo. 

Mujeres con mismos niveles de estudio y experiencia que hombres, pero con remuneraciones más bajas -varios estudios señalan que el salario medio anual de una mujer es un 22% más bajo que el de los hombres; poca participación de las mismas en altos cargos y directorios; mínima participación en las bases sindicales; difícil reingreso postnatal en los puestos de trabajo; dificultad para conciliar la carrera profesional con la atención a las responsabilidades familiares; esos son algunos de los desafíos que enfrentan la mujeres en los espacios de trabajo. 

El estudio “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo”, publicado en enero de 2020 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló que la tasa de participación de la mujer en la fuerza de trabajo en el año 2019 fue del 47%. Lo que representa 27 puntos porcentuales por debajo de la tasa del hombre, que se ubicó con un 74%. 

Las mujeres han sido, por muchos años, blanco de diversos tipos de discriminaciones. Según la OIT, “Los estereotipos de género que hacen hincapié en el papel de la mujer como principal cuidadora y en el del hombre como principal sostén de la familia siguen profundamente arraigados en algunas regiones”, sobre todo en países africanos y árabes. No obstante, esa percepción del género, debido a demandas sociales por mayor igualdad, ha comenzado a desestabilizarse. 

El rol femenino no solo tiene desventaja frente al acceso de empleo, también persisten las disparidades de género en relación con la calidad del trabajo, incluso en países donde las mujeres han hecho importantes avances en el mercado laboral. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, el nivel medio de estudios de las mujeres supera actualmente al de los hombres, pero las mujeres de la subregión siguen ganando un 17% menos por hora trabajada que los hombres. 

Sin embargo, la incorporación de las mujeres al mercado del trabajo mejora cada año y, en Chile, su incorporación en la fuerza laboral ha subido más de 14,3% en los últimos veinte años, llegando a 50,6% según artículo publicado en 24 horas (2019). 

¿Eres una empresa y no sabes por dónde comenzar respecto a la equidad de género? Te invitamos a conocer los principales tips que han implementado algunas empresas respecto a este desafío, generando así roles de participación en condiciones de igualdad entre trabajadores (PwC, 2014). 

Disposición al cambio 

Sin voluntad es imposible cambiar. Para erradicar las brechas que existen en el mercado laboral es importante que todos los que hacen parte de la empresa tengan la disposición de generar cambios y para esto es necesario comprender por qué se quiere generar el cambio y verlo como un proceso, no como un resultado. 

Coca-Cola: reconoce que la mujer es clave en el siglo XXI, y eso es lo que inspira su Global Women’s Initiative. Partiendo de una idea orientada al negocio, la compañía ha establecido su estrategia y ha construido todo un marco de actuación. La iniciativa parte del reconocimiento de que las mujeres son clave en la compra y en el consumo de sus bebidas refrescantes. Lo que más destaca en esta iniciativa es que, partiendo de un businesscase, han conseguido crear toda una estrategia acompañada de un marco de actuación que se materializa en medidas, indicadores y acciones concretas. Así se están consiguiendo logros significativos en el avance del liderazgo femenino en la compañía.

Compromiso en la alta dirección 

Uno de los principales elementos que necesita una empresa para gestionar de forma positiva la participación de la mujer en la empresa es que la alta dirección y los mandos medios estén convencidos que la diversidad de género es importante y beneficiosa. Es difícil acortar la brecha de género en una empresa en dónde los líderes no estén comprometidos con la equidad de género, se podrían implantar medidas individuales que mejoren algún parámetro, pero difícilmente habrá un avance significativo. 

Ikea: empresa dedicada a la fabricación y venta de muebles, objetos para el hogar y otros objetos de decoración, apuesta por la composición equilibrada de su equipo directivo y quiere alcanzar el 50% en la proporción de mujeres en el comité de dirección. Los responsables de la empresa son conscientes de que es preciso “hacer que las cosas ocurran”, ser proactivo y buscar la forma de facilitar ese avance. Para lograrlo están trabajando en revisar el plan de sucesión desde una óptica de género, lo que significa analizar si hay una buena representación de mujeres entre las candidaturas seleccionadas para suceder a las posiciones de dirección, tanto en los distintos niveles directivos de la compañía como en cada una de las tiendas. 

Equidad implica involucrar a todos 

Para que se puedan obtener los beneficios de la diversidad y generar una verdadera igualdad en una empresa no basta con la mirada de la mujer, hace falta involucrar al género masculino. Ninguna propuesta de cambio funcionará si no se les involucra o si no se cuenta con ellos como aliados convencidos de la necesidad de abordar el cambio y de las ventajas que constituye el cambio para la organización.

Ferrovial: opera en un sector de actividad con una presencia femenina en puestos directivos tradicionalmente baja y en el que han predominado los estereotipos de género, por lo que el esfuerzo para derribar barreras culturales es necesariamente mayor. Ferrovial apostó primero por “abonar el terreno”. Para que la empresa progresara en materia de igualdad de oportunidades, no sólo era necesario poner los recursos y procesos adecuados, sino que había que generar un compromiso por parte de todos y esto pasaba por un proceso de” persuasión”. 

Objetivos claros, resultados positivos  

Cualquier iniciativa que se quiera poner en marcha con éxito en una empresa, debe estar basada y recogida en un plan detallado de acción. Si se trata de un proyecto de inclusión, debería tener claro el objetivo y las metas que se quieren conseguir con el proceso de cambio cultural que se quiere implementar.

Telefónica: Women’s Leadership Programme es un programa que apuesta por la diversidad desde el desarrollo, esta iniciativa tiene como objetivo continuar impulsando y consolidando la carrera profesional de la mujer en posiciones directivas de la compañía. Fomentar la diversidad en los perfiles profesionales de alta contribución, esta es una iniciativa que Telefónica lleva trabajando desde hace años. Los beneficios son claros y la compañía es consciente de la relevancia de la mujer como cliente en el consumo de productos y servicios de telecomunicaciones. 

 

 

Fuente:
Organización Internacional del Trabajo (enero, 2020). Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo, Tendencia 2020.
Cassinelli, F. (marzo, 2019). 24 Horas. Brecha salarial: Mujeres chilenas reciben un 15% menos de sueldo que los hombres.
PwC. (2014). Inspirando casos de éxito en diversidad de género.