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Tercera versión del Termómetro de Salud Mental en Chile ACHS-UC:

Salud mental de los chilenos empeora en abril tras implementación de cuarentenas: Síntomas de depresión llegan a 46,7%

La nueva versión del estudio de la Asociación Chilena de Seguridad y la Universidad Católica se hizo en el marco de alzas en los contagios y con la mayor parte de la población del país confinada. El resultado fue contundente: 32,8% de las personas presentaron síntomas asociados a problemas de salud mental, 6 puntos más que la medición de noviembre de 2020, cuando gran parte de Chile estaba desconfinado. Además, en la escala específica sobre temas relacionados a la depresión, un 46,7% de las personas presentó sospecha de esta patología en algún grado.

A poco más de un año del comienzo de la pandemia por COVID-19, no son muchas las cuentas alegres que se pueden sacar en materia de salud mental en Chile. En ese contexto, la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y el Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, publicaron la tercera edición del “Termómetro de la Salud Mental en Chile ACHS-UC”, que indicó –entre sus múltiples conclusiones– que un 32,8% de los encuestados exhibieron síntomas asociados a una probable presencia o sospecha de este tipo de problemas. 

Cristóbal Cuadra, gerente División Asuntos Jurídicos y Corporativos de la ACHS, junto a David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, Daniela Campos, jefa de Riesgos Psicosociales de la ACHS, y Rafael Torres, Psiquiatra y Director de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica, dieron a conocer los resultados de la investigación que se hizo mediante entrevistas telefónicas a una muestra representativa de aproximadamente 1.400 personas -entre 21 y 68 años- durante los primeros diez días de abril de 2021. 

Cristóbal Cuadra, gerente División Asuntos Jurídicos y Corporativos de la ACHS, afirmó que “hemos sido testigos respecto de cómo el tema de la salud mental en Chile ha ido tomando relevancia y cómo los problemas asociados pueden impactar tanto en la calidad de vida como en la productividad y competitividad del país. Con esta tercera edición del estudio reconfirmamos nuestro interés por entender la realidad de la salud mental de los chilenos. Esperamos que estos resultados, y los anteriores, ayuden a aunar esfuerzos con otros actores del sistema de salud, para analizar mejoras a las políticas públicas y en nuestro caso particular como ACHS, para proponer formas en que el mundo empresarial y los empleadores y trabajadores en general puedan contribuir a la superación de esta problemática social”.

Por su parte, Daniela Campos afirmó que “en esta tercera entrega de nuestro estudio de salud mental volvimos a ver resultados que confirman el gran desafío que tenemos como país en esta materia. Las circunstancias a las que nos hemos visto enfrentados durante esta pandemia le han puesto una lupa a problemas que estamos viendo hace algún tiempo y al que como organización queremos aportar en la búsqueda de soluciones, con la entrega de datos valiosos que esperamos ayuden a entender esta problemática”.

De acuerdo con la información entregada por los encuestados, las tasas de problemas de salud mental subieron en todos los grupos respecto de noviembre 2020, con la excepción de la categoría “separados”, que es la que tiene mayor porcentaje de problemática mental (39,5%).

En abril de 2021 aumentaron las prevalencias de síntomas asociados a problemas de salud mental respecto de noviembre de 2020 para todos los grupos de la población, independiente de sus características demográficas. Una de las variables que más diferencias ha mostrado entre la primera versión del estudio y esta, es la situación de personas que viven solas. Si en julio de 2020 estas tenían significativamente mayor prevalencia de problemas de salud mental que el resto, en noviembre esto se revirtió, siendo quienes vivían con más personas los que tenían más problemas de salud mental. Ahora en abril no se aprecian diferencias entre quienes viven solos y quienes viven acompañados, con ambos grupos presentando un 32,8% de presencia de síntomas asociados a problemas de salud mental. 

Por otro lado, la presencia de problemas de salud mental subió en todas las regiones de Chile. La zona Sur, al igual que en julio y noviembre de 2020, sigue siendo la de menor prevalencia con un 28,6%, mientras que la zona norte es la que muestra la mayor tasa (39,7%). La Región Metropolitana, por su parte, llegó a un 33,8%.

Uno de los elementos que se correlacionan en mayor medida con la salud mental es la situación laboral y económica de cada persona. La detección de sospecha o presencia de problemas fue de 50% entre los desocupados. Siendo esta proporción de 39% entre quienes están laboralmente inactivo/as (que técnicamente no son desocupados, sino que no forman parte de la fuerza de trabajo) y de 29,6% entre quienes trabajan. Esto, en un contexto en el que las tasas de desempleo del país, de acuerdo con las últimas cifras oficiales, siguen estando por sobre los dos dígitos. 

Cabe destacar también, que la sospecha o presencia de problemas de salud mental es muy superior (casi 14 puntos) en aquellos hogares que reportan una caída en sus ingresos respecto del año anterior. También se aprecia que la prevalencia de estos es casi 3 veces superior en el caso de quienes tienen una situación de deuda en el hogar “complicada”, en relación con los que no tienen problemas económicos. 

Antonia Errázuriz, co-autora del estudio y académica del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Católica, señaló que «los resultados que hemos presentado vienen a confirmar la línea tan fina que existe entre bienestar físico y mental al mostrar una mayor presencia actual de problemas de salud mental, síntomas de depresión, deterioro del estado de ánimo, insomnio y problemas de soledad en quienes reportaron padecer dos o más enfermedades crónicas o evaluaron su salud física como mala o pobre«.

Más deprimidos y con problemas para dormir

Los resultados de la encuesta arrojaron que, según las respuestas al instrumento de medición, el 46,7% de las personas presenta algún grado de depresión (usualmente menor, no alcanza a calificar como patología). A través de todas las mediciones hechas desde 2020, las mujeres han mostrado mayor prevalencia en este tipo de síntomas y durante abril llegaron a un 54,7%, 17 puntos más que los hombres. La proporción que presenta síntomas depresivos en algún grado es menor en el grupo de universitarios y mayor entre los menos educados. Así también, más de la mitad de las personas en estado “separados” (51,7%) presentan estos síntomas, casi 9 puntos adicionales de prevalencia que las personas “casadas/convivientes”.

Asimismo, un 45,9% de las personas entre 21 y 68 años en el país evalúan que su estado de ánimo actual es peor o mucho peor en comparación con la situación anterior a la pandemia. Esta cifra nunca ha bajado del 42% desde que comenzó esta medición. 

Otro factor importante es el insomnio. Un 46,9% presentó algún grado de problema para conciliar el sueño. El estudio concluyó que un 19,8% de la población entre 21 y 68 años presenta problemas de insomnio moderado o severo.  Más de la mitad de los entrevistados (52,4%) admitió tener algún grado de dificultad para levantarse más temprano de lo deseado. 

En resumen, David Bravo indicó que «estos resultados ofrecen un espacio de reflexión acerca de la manera como los antecedentes de salud física, los efectos económicos y el estilo de vida durante la pandemia se relacionan con el deterioro de salud mental en nuestra población».

Datos sobre el estudio

El “Termómetro de la Salud Mental en Chile ACHS-UC” es un estudio longitudinal, con una muestra aleatoria de 1.400 individuos, representativa de la población nacional urbana entre los 21 y los 68 años, seleccionada a partir de una muestra representativa de hogares; se llevó adelante a través de entrevistas telefónicas. 

Sus principales indicadores en el ámbito de la salud mental están construidos a partir de metodologías internacionalmente validadas (problemas de salud GHQ-12; síntomas de depresión PHQ-9; problemas de insomnio ISI). Adicionalmente, se utilizan otras escalas sobre estilo de vida (consumo de alcohol AUDIT-C; soledad- UCLA-; y actividad física-UCL), así como otras relativas al ámbito organizacional (exposición a riesgos, usando algunos ítemes de CoPsoQ; y engagement UWES-3).

El carácter público de los resultados del estudio, sumado a las tres versiones realizadas y al nuevo levantamiento de información que se hará en junio de 2021, permitirán evaluar los efectos en el tiempo de la pandemia en la salud mental de los chilenos. Además, esperamos que sean un aporte para el diseño de políticas públicas en esta materia en el futuro.

Revisa aquí presentación del estudio

59% de las empresas han adoptado una práctica propuesta por su sindicato

La crisis sanitaria actual marcará, sin duda, un antes y después en el mundo. Todos coincidimos en que las medidas de salud y seguridad que se gestionan en el ámbito de la crisis sanitaria son clave, pero también estamos de acuerdo que las consecuencias económicas, y especialmente laborales, son dramáticas. 

La pandemia de COVID-19 ha causado estragos en la salud de las personas, pero también en el mundo laboral. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las cifras de desempleo de los meses de mayo, junio y julio de 2020, son las más altas desde el 2010. La estimación de la tasa de desocupación nacional fue de 13,1%, incrementándose 5,6 puntos porcentuales en doce meses. 

En este duro contexto ¿Qué rol tiene el mundo sindical? En la Fundación Carlos Vial Espantoso realizamos, -en el marco de la crisis sanitaria-, una segunda encuesta a los dirigentes sindicales de nuestro país para conocer su percepción y foco de trabajo, que fue presentada en un webinar el pasado 2 de octubre. En dicha encuesta participaron 194 dirigentes, que se ubican en un rango de entre los 40 y 60 años de edad y de los cuales un 68% son hombres. 

Teletrabajo: el desafío futuro 

En este contexto, el teletrabajo ha sido la medida que más se ha implementado en las organizaciones, el cual consiste en el desempeño de la actividad profesional que una persona realiza para una empresa desde un lugar alejado de la sede de esta, por medio de un sistema de telecomunicación. Sin embargo, este cambio implica importantes desafíos y no está exento de dificultades, especialmente en organizaciones que son más tradicionales.

De los encuestados, un 92% afirma estar trabajando bajo la modalidad de teletrabajo, no obstante, un 61% ya venía trabajando bajo este mismo formato laboral. Así mismo, un 60% percibe que trabajan más en esta modalidad de trabajo a distancia, sin embargo, un 53% alega que posterior a la pandemia preferirían trabajar bajo un modelo mixto. 

Pese que el teletrabajo es percibido como una modalidad relativamente cómoda, la mayoría de los encuestados querrían volver al trabajo presencial o tener una jornada mixta, lo que podría explicarse por la percepción de estar trabajando más que de forma presencial.

Más colaboración y confianza en la pandemia

Los dirigentes sindicales han sido un actor laboral activo durante la crisis, y han estado enfocados principalmente en la prevención de contagios. Un 59% de los encuestados afirma que su sindicato ha propuesto y desarrollado alguna práctica vinculada a medidas de trabajo seguro y reestructuración de turnos. También el trabajo conjunto entre la gerencia de recursos humanos y los dirigentes sindicales ha sido importante para acordar el trabajo durante el desconfinamiento. 

Las principales preocupaciones

A diferencia de lo que ocurría con los trabajadores en general, los dirigentes sindicales establecieron como sus principales preocupaciones situaciones a nivel país y no preocupaciones individuales, lo que podría explicarse porque son actores, probablemente, más politizados y porque cuentan con fuero sindical. 

Las políticas con menor grado de acuerdo por parte de los dirigentes sindicales son la ley de protección al empleo y el plan paso a paso, mientras que las políticas con un mayor grado de conformidad son las relativas a entregar liquidez a las personas y protección social.

La empresa de hoy está viviendo una gran transformación, que requiere una nueva mirada para enfrentar el futuro, especialmente en la forma de establecer las relaciones interpersonales, en donde el diálogo, la voluntad, la colaboración y la confianza es fundamental para salir adelante.

Te invitamos a descargar más detalles acá: Resultados Encuesta Dirigentes Sindicales

Sondeo a dirigentes sindicales:

53% prefiere regresar a un sistema mixto de trabajo y 64% critica la Ley de Protección del Empleo

A seis meses de desatarse la pandemia en Chile, la Fundación Carlos Vial Espantoso realizó una encuesta de opinión entre dirigentes sindicales, de modo de conocer su visión sobre diversos temas asociados a la crisis sanitaria y económica que vive el país. La investigación —realizada por Joaquín Rozas y Beatriz Roque, cuyo levantamiento de datos ocurrió entre el 21 de julio y el 10 agosto, a nivel nacional— revela que el 60% de los trabajadores siente que en teletrabajo trabaja más que de forma presencial; el 34% se inclina porque trabaja lo mismo y solo el 6% piensa que trabaja menos. El 53% se inclina por, una vez terminada la crisis sanitaria, volver a un esquema mixto, que combine trabajo presencial con teletrabajo, y solo un 5% quisiera quedarse bajo la modalidad de trabajo remoto.

Al consultar por las medidas o proyectos adoptados para afrontar la crisis, el 64% se manifiesta muy en desacuerdo o en desacuerdo con la Ley de Protección del Empleo y la suspensión de la relación laboral. En la fundación explican que a partir de la conversación con dirigentes sindicales, tienen algunas ideas de por qué se está dando entre ellos esta desafección con la ley. Dicen que si bien hay una visión compartida de que el fundamento de la Ley de Protección del Empleo era positivo —no desvincular personal—, hay cuestionamientos y preocupaciones respecto de varios puntos. Por ejemplo, que los recursos utilizados para la suspensión del empleo no serían los correctos, ya que el fondo de cesantía tiene una naturaleza diferente. Asimismo, hay preocupación acerca de las personas que puedan quedar desvinculadas después de haber sido acogidas a esta ley, considerando que ya habrían utilizado los recursos del fondo de cesantía. Hay una visión compartida de que la ley se ha convertido más en un beneficio para el empleador que para los trabajadores, dado que los recursos provienen en parte de los trabajadores y son estos los que ven un perjuicio en sus remuneraciones.

Otro aspecto abordado en la encuesta muestra que el 85% respalda el proyecto que permitió el retiro del 10% de los fondos previsionales. Claro que al desagregar, solo el 47% se manifestó totalmente de acuerdo como la mejor opción para obtener recursos, mientras un 48%, si bien estuvo de acuerdo con la medida por la urgencia, reconoce que hubiera querido un plan que le hubiera permitido acceso a recursos a través de transferencias del Estado en vez de afectar sus jubilaciones futuras.

Si bien los dirigentes sindicales creen que el fundamento de la Ley de Protección del Empleo era positivo —no desvincular personal—, tienen inquietudes. Por ejemplo, que las personas puedan quedar desvinculadas después de haber sido acogidas esta ley, considerando que ya habrían utilizado los recursos del fondo de cesantía.

Vía El Mercurio

El trabajo en la emergencia sanitaria

La llegada del COVID-19 está causando estragos en los mercados laborales de todo el mundo. Diversas iniciativas y medidas de emergencia se han implementado desde los países para estimular la economía, apoyar a los trabajadores y garantizar los recursos de vida.

El mercado laboral, hoy más que nunca, se presenta complejo y desafiante, por eso, desde nuestra Fundación Carlos Vial Espantoso, creemos fundamental levantar información referente a la pandemia para conocer los principales desafíos desde la propia mirada de los trabajadores. Es así, como entre el 22 de abril y el 5 de mayo, realizamos el estudio “El trabajo en la emergencia sanitaria COVID-19”, que consistió en una encuesta online auto-aplicada anónima a personas mayores de 18 años que viven en Chile, en la que participaron 1.250 trabajadores de todo Chile.

En ese sentido, el pasado jueves 18 de junio, se llevó a cabo un encuentro virtual en el que se expusieron y analizaron los principales resultados de la encuesta, realizada en el contexto de crisis sanitaria. La primera etapa de la actividad estuvo liderada por Joaquín Rozas y Beatriz Roque, investigadores de la Fundación Carlos Vial Espantoso, quienes mostraron los resultados más destacados. Así mismo, la actividad contó con la participación de Isabel Garreaud, especialista en comunicaciones y Javiera Reyes, especialista en sociología. 

En el webinar, Joaquín Rozas y Beatriz Roque, líderes de la encuesta, expresaron que el estudio tuvo el propósito de conocer cómo el trabajo y las relaciones laborales se han visto afectadas por la crisis sanitaria que atraviesa el país. Indicaron que el 66% de los encuestados se encuentra actualmente con empleo o cuenta con alguna actividad, empresa o emprendimiento que le proporcione un pago remunerado, lo que equivale a 820 encuestados y que el 34% de la muestra se encuentra sin empleo o actividad que le proporcione un pago remunerado.

Respecto a la región de residencia de los encuestados con empleo o alguna actividad remunerada, el 64.1% reside en la región metropolitana, mientras un 34.4% reside en otras regiones. Las regiones que cuentan con una mayor proporción de encuestados con empleo o actividad remunerada son Valparaíso (8.5%), Antofagasta (5.4%), Biobío (4.9%) y O’Higgins (3.2%).

En el estudio los encuestados señalaron cuáles fueron las medidas adoptadas por las empresas o instituciones en las que trabajan. Un 69% de los encuestados declara que su empresa adoptó la modalidad de teletrabajo como medida de prevención, un 42% dice que hicieron reestructuración de horarios laborales o turnos y un 13,7% declara que sus empresas han suspendido la relación laboral, realizado despidos o disminuido los sueldos. En ese sentido, un 59% de los encuestados indicaron que ha sido una experiencia muy agradable, sin embargo, un 41% declara que el teletrabajo ha sido una experiencia no tan agradable.

En medio de la crisis, la comunicación se vuelve fundamental en las organizaciones ¿cómo escuchar a los trabajadores? ¿hacerlos partícipes de las decisiones? ¿contener sus emociones y apoyarlos? Uno de los focos de la encuesta midió la posibilidad de los trabajadores para poder de expresar sus puntos de vista y sentimientos ante las medidas llevadas a cabo por la empresa para afrontar la crisis sanitaria, al respecto un 66% de los encuestados sostienen que han sido tomado en cuenta “en gran medida y buena medida”, mientras que un 34% sostienen se ha realizado en “alguna o pequeña medida”.  

A través del estudio, se puede sostener que las preocupaciones en torno a la crisis varían de acuerdo al tipo de puesto de trabajo de los encuestados. Los trabajadores de nivel base les preocupa mayoritariamente que su familia y ellos se contagien, como también la posibilidad de perder el empleo. Al mismo tiempo, la situación es bastante similar en el caso de los trabajadores de nivel medio. Sin embargo, las preocupaciones cambian para los encuestados de nivel gerencial y alta gerencia: donde las preocupaciones están en que el negocio, empresa o emprendimiento no quiebre, además de la posibilidad de contagiar o que se contagien familiares, reduciéndose la importancia de perder el empleo, particularmente en el caso de trabajadores de alta gerencia.

 

Por dónde seguimos…
Isabel Garreaud

“El estudio nos revela que hay preocupaciones y hay asociaciones que hacen las personas que son bastantes parecidas, ahora lo importante desde las empresas es ¿cómo hacer desde las gerencias para levantar esa información y poder tomar mejores decisiones? Las organizaciones están llamadas a conocer las necesidades y preocupaciones que tienen sus trabajadores para tomar decisiones pertinentes. En este estudio hemos visto buenas prácticas aplicada en el contexto de crisis sanitaria –en la mayoría de los casos-, pero ¿qué sigue más adelante?  

Tenemos, por ejemplo, un 29% de personas haciendo teletrabajo, que no han recibido apoyo tecnológico por parte de sus organizaciones, también, ha quedado claro que el rol de la mujer que hacer teletrabajo es más complicado, porque se le suman otras tareas… En este sentido, es bien difícil trabajar de manera satisfactoria el teletrabajo si no tenemos las mejores condiciones. Aquí, el rol de recursos humanos es clave a la hora de tomar acciones y recursos, y los criterios deben ser distintos, porque las necesidades van a cambiar en los trabajadores, por eso, mejor consejo: recoger información, sistematizarla y aplicarla, generando condiciones óptimas y espacios de encuentro.  

El rol que juegan los líderes en este espacio de vulnerabilidad también es importante, y toma mayor relevancia. En un contexto tan inusual como el actual, los líderes están súper exigidos en las decisiones, en la gestión y en la planificación, pero deben flexibilizar su rol entendiendo que estamos en una situación de vulnerabilidad. Este estudio nos invita a escuchar y preguntarnos ¿en qué podemos ayudar?”

 

¿Qué nos plantea la crisis?
Javiera Reyes

La crisis sanitaria es una revolución a fuerza, ha hecho que muchas cosas que se estaban pensando a largo plazo se aceleren no solo de manera inmediata sino global. El desafío ha sido que estamos obligados a tomar acciones en el menor tiempo posible, sin embargo, en la encuesta vemos que las empresas están reaccionando. Están implementando políticas adaptativas interesantes, con cierta rapidez y, en su mayoría, los trabajadores las están valorando.  

También en la encuesta es notable observar que hay empresas que la están pasando peor que otras. Las industrias más rígidas, menos flexibles, con trabajos más manuales les está costando adaptarse a los nuevos cambios impuestos en el modo de trabajar. También se han visto afectados aquellos trabajadores que está obligados, por sus funciones, a estar en primera línea.  

Y respecto al teletrabajo, hay una percepción distinta entre hombre y mujeres. Vemos un gran problema de permanencia de roles de género en el trabajo doméstico y en el cuidado de los hijos, razón por la cual, las mujeres están expuestas a mayor estrés. Pasa que las empresas más feminizadas, como por ejemplo el área de la salud o la docencia, se pueden ver más afectadas, incrementando así las tasas de licencia médica por estrés. En contraposición a esto, las empresas más masculinizadas tienen mejor valoración del teletrabajo, porque tienen menos responsabilidad doméstica y del cuidado del hogar, pero esto nos invita a ser solidarios. Darnos cuentas como empresas que somos parte de este mapa social productivo.

 

El trabajo sindical en tiempos de crisis

Frente a la crisis del COVID-19, el panorama sindical está muy complicado ¿Cómo pueden apoyar a sus bases desde la distancia? ¿Cuál es su rol en este momento de incertidumbre? ¿Qué debe primar? Te invitamos a conocer los principales hallazgos de la encuesta que aplicamos a un grupo de Dirigentes Sindicales de Chile. ¡Conoce todo lo que dijeron los expertos en nuestro Webinar!

El pasado martes 26 de mayo, la Fundación Carlos Vial Espantoso llevó a cabo el Webinar: El trabajo sindical en tiempos de crisis, a través del cual mostramos los resultados de la encuesta que se aplicó para conocer la opinión de los dirigentes sindicales frente a las diversas medidas tomadas por las empresas y el Gobierno en torno al empleo y los efectos de la crisis sanitaria. La encuesta se llevó a cabo entre el 7 y el 28 de abril, recogió la opinión de 237 dirigentes sindicales. 

Joaquín Rozas, Director de Investigaciones de la Fundación y uno de los líderes del estudio, destacó que un 91% de los encuestados han adoptado el teletrabajo. No obstante, señaló que los sectores de agricultura y pesca, servicios, manufactura, comercio y salud son las organizaciones que tienen una menor proporción de dirigentes sindicales realizando teletrabajo. 

Con respecto a la percepción de cómo han abordado las empresas la crisis sanitaria, se puede observar que la tendencia general es que en buena medida las organizaciones han tomado acciones para resguardar la seguridad de los trabajadores, así lo declararon un 81% de los encuestados. Sin embargo, hay que destacar que, un 76% de los encuestados afirmó que la crisis ha golpeado a su empresa, pero de forma parcial, es decir, se han visto afectadas, pero han seguido operando y están al 50% de funcionamiento en sus actividades normales. Es interesante observar como la mayoría de los dirigentes sindicales calificaron en un 5,8 de 7,0 a sus empresas en término de cómo han afrontado la crisis del COVID-19. 

También es notable observar como los dirigentes sindicales, en general, han estado de acuerdo con las medidas adoptadas desde las empresas, pero no ha sido lo mismo con las medidas adoptadas por el Gobierno. Tal es el caso del indicador de percepción de la Ley de Protección al Empleo en el que un 66% de los dirigentes sindicales declaran estar muy en desacuerdo, rechazo que sube al 88% en el sector manufacturero y de la construcción.

Cecilia Cifuentes, directora ejecutiva del centro de estudios financieros en ESE Business School Chile y especialista en temas económicos, nos acompañó en este encuentro virtual para hablarnos sobre los aspectos positivos y los desafíos que hay frente a la crisis actual que Chile está viviendo. En ese sentido, Cifuentes explicó que en la encuesta es notable observar que los dirigentes sindicales tienen una mirada positiva sobre el futuro de la empresa, pese a la incertidumbre que hay. A Cifuentes le preocupa que hay un 10% de dirigentes sindicales que declara en la encuesta que no han tenido comunicación con sus empresas: “esto es preocupante, no debería pasar”. La experta explicó que, aunque en temas laborales la comunicación ha mejorado en Chile, todavía persisten grandes desafíos en ese sentido. 

En el Webinar, también nos acompañó Marco Berdichevsky vicepresidente de recursos humanos en Finning Sudamérica, quien tiene una amplia trayectoria en temas laborales. En la actividad Berdichevsky destacó la capacidad de adaptación de las empresas frente a la crisis sanitaria. 

El vicepresidente señaló que considera buena la Ley de Protección al Empleo, sin embargo, advirtió que los dirigentes sindicales tienen una percepción negativa sobre la misma, dijo: “los dirigentes con los que he conversado dicen que es porque la Ley no tiene cierto nivel de garantía en la estabilidad del trabajo”. En el estudio, en cambio, una opinión mayoritariamente favorable obtuvo la Ley de Teletrabajo y trabajo a distancia. En ese caso, el 49% de los encuestados está de acuerdo, mientras 35% se mostró contrario a la normativa.

También Berdichevsky aprovechó el espacio para instar a las empresas a no solo informar sino a propiciar un trabajo real y cercano con sus colaboradores, dijo que no basta con informar sino que es importante dialogar y trabajar en conjunto para salir adelante.

Finalmente, María Isabel Vial, Presidenta Ejecutiva de la Fundación, al final del evento, invitó a los dirigentes sindicales a promover verdaderos diálogos dentro de sus empresas. “Los dirigentes sindicales tienen un rol fundamental en las organizaciones, por eso los invito a generar diálogos, desde todas las miradas y posturas de la empresa, donde todos participen, para superar los prejuicios y dificultades y salir adelante” puntualizó. 

Resultados Estudio Dirigentes Sindicales

Resultados-Estudio-Dirigentes-Sindicales-FCVE-06_05_20

 

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