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El dirigente sidical: un líder en la crisis

Por María Isabel Vial

El rol del dirigente sindical es crucial en momentos de crisis. Antes, tenía que velar por la garantía de los derechos de sus asociados y sus beneficios; hoy, tiene que ejercer un liderazgo constructivo de comunicación efectiva, para saber la situación real de cada colaborador (también sus percepciones y temores) y desde ahí ser un puente de información certera entre ejecutivos y trabajadores.

Las empresas están viviendo escenarios complejos en todas las dimensiones posibles. Al igual que los gerentes de Recursos Humanos, los líderes sindicales están llamados a ser “la primera línea” de esta crisis al interior de las organizaciones. Su vocación en esta contingencia está orientada a equilibrar hábilmente dos urgencias perfectamente compatibles: la sostenibilidad de la empresa y el bienestar de las personas que la conforman. No se trata solo de conocer y transmitir las tasas de contagio, el estado emocional y el contexto familiar de los trabajadores, sino que debiesen ser parte de los comités de crisis de la organización para colaborar en la adaptación de la estrategia a los cambios y exigencias que la pandemia demanda. La coherencia, la cercanía y la empatía son cruciales; al contrario, su ausencia es un factor de riesgo.
Los dirigentes tienen la oportunidad de asumir un rol distinto al tradicional y ser una pieza estratégica para la empresa, acostumbrada a la comunicación vertical y unidreccional. La crisis les permite convertirse en los grandes retroalimentadores y fuentes confiables de información, con una mirada distinta, incómoda y necesaria a la vez.

El estudio «El trabajo sindical en tiempos de crisis», realizado por la Fundación Carlos Vial Espantoso, revela que los dirigentes que mejor evalúan el accionar de sus empresas son aquellos que se han reunido con los gerentes Generales (76%) y de Recursos Humanos (91%), e incluso con miembros del directorio (74%). Según este estudio, entre más se dialogue y se generen prácticas colaborativas en que se perciba el involucramiento de dirigentes y altos cargos de las empresas, dichas prácticas serán bien valoradas y recibidas por todos quienes componen a organización.
Es tiempo de empatizar, no de exigir; de aportar, no de criticar; de dialogar, no de negociar; de construir caminos para hacer frente todos juntos a los desafíos que el mundo laboral depara. La crisis le brinda al dirigente una oportunidad para para legitimar su rol y aportar positivamente a la construcción de los trabajadores, las empresas y el país.

 

Vía El Mercurio

 

 

Conoce la historia de tres dirigente sindicales jóvenes

A Betsabet Urrutia la maternidad la llevó al sindicato

La historia de muchas mujeres chilena se ve reflejada en la experiencia de vida de Betsabet Urrutia. Oriunda de la Comuna de La Cisterna, en Santiago, estudió con dos becas y un crédito personal, como muchos jóvenes, debido al alto costo de la educación. Se tituló en el 2015 como Ingeniera Comercial de la Universidad de las Américas. 

Trabajo, liderazgo y constancia son sus principales virtudes. Desde muy joven se abrió paso en el mundo laboral, su primer trabajo fue a los 15 años de edad en un supermercado como empacadora. Después como anfitriona en el retail,el rubro inmobiliario y en la banca. Hoy en día es ejecutiva de crédito en el Banco Santander, y con tan solo 27 años es secretaria de un Sindicato. 

Ingresó a Banco Santander cuando estaba en cuarto año de su carrera, para hacer sus prácticas laborales, y al poco tiempo quedó contratada. “Mi experiencia laboral en el Banco fue excelente, desde las funciones que ocupaba en el cargo, como el equipo de trabajo y el ambiente laboral”. Relata que en esa época quedó embarazada y en su regreso sufrió hostigamiento laboral. 

“Cuando te conviertes en madre te cambia la vida, asumes nuevos desafíos y roles a los que no estabas acostumbrada y eso de por sí ya es difícil. Luego de la Licencia postparto me incorporé a mi lugar trabajo, pero no tuve buena acogida. Había cambiado casi todo el equipo de trabajo, mis jefes eran otros, no se ocuparon de integrarme, de conversar conmigo, sufrí hostigamiento laboral por parte de mi jefatura inmediata”.  

Urrutia determinada a mejorar su situación y la de muchas otras mujeres, en su misma situación, inició una lucha por garantizar las condiciones y el respeto al derecho del trabajador, es así como se convirtió, a su corta edad, en dirigente sindical.  

“Soy dirigente porque me tocó”

Aracely Zúñiga, dirigenta sindical del Sindicato del Banco de Chile y egresada del Diplomado en Liderazgo Laboral UC – Fundación Carlos Vial Espantoso, con tan sólo 33 años ingresó al mundo sindical, no fue fácil, pensó en desistir, pero continuó y hoy en día es secretaria del sindicato. Antes de ser dirigenta era una trabajadora preocupada por las buenas condiciones laborales: levantaba requerimientos colectivos, poniendo sobre la mesa temas que afectaban a un grupo importante de sus compañeros. Fue así como llamó la atención de algunos dirigentes sindicales que la invitaron a ser parte del mismo. 

Oriunda de la Comuna de San Ramón. Cuenta que recién va estudiar en la universidad porque sus hijos están más grandes. Dijo que atrás están quedando aquellas madres que se dedican solo al hogar, las mujeres ahora tienen un rol más activo y participativo en la sociedad.

Zuñiga cuenta que inició su periodo como dirigente sindical con muchas inseguridades, era un mundo que desconocía. Contó que al paso del tiempo se dio cuenta que es un mundo muy cerrado, muy complejo, no solo porque es un mundo dominado principalmente por hombres sino por la responsabilidad que se tiene frente a las bases, sobre todo cuando tienes muchos socios. Ya como dirigenta, pasó por un sentimiento de decepción, por eso pensó en retirarse, sintió que no había apertura a las nuevas ideas, se encontró con muchos “acá no hacemos eso”, “así lo hemos hecho siempre”, “así funcionan las cosas”. Dijo que respeta mucho la experiencia, pero si no se enseñan y transmiten los conocimientos o se potencian nuevos liderazgos va a ver cada vez menos sindicalización. 

“Nací para defender los derechos de otros”

Pablo Osorio de Greco Pasco es egresado de la Escuela de Formación Sindical Nuevos Líderes 2018 que adjudicamos a través de la Subsecretaría del Trabajo y que ejecutamos en conjunto con Duoc UC. Señaló que actualmente trabaja como administrador y con solo 29 años de edad ya es dirigente sindical. 

Estudio en un colegio subvencionado en la Región del Copiapó y guarda gratos recuerdos de su infancia. Dice que, aunque le gustaría vivir en su lugar natal, las condiciones laborales no son las mismas que en Santiago, incluso señaló que los sueldos están en desventaja con respecto a la capital. 

“Nací para defender los derechos de la gente” dijo entre risas. Contó que desde pequeño siempre quiso estudiar derecho pero que no tuvo la posibilidad, debido al alto costo de la carrera, y se fue por administración, profesión que le terminó por gustar. Relata que desde muy pequeño siempre estuvo vinculado con el liderazgo. “Me metía en todas las actividades que implicaban liderazgo, desde el colegio hasta la etapa universitaria”.  

Cuenta que los dirigentes sindicales tienen un largo camino por recorrer y muchas cosas que mejorar. “Las grandes injusticias me molestan profundamente, no justifico por ningún motivo que las empresas transgredan los derechos de los trabajadores. Antes no veía tantas injusticias en el mundo laboral, pero ahora como dirigente me doy cuenta de todo el camino que tenemos que recorrer para mejorar las condiciones laborales”.  

Señaló que actualmente hay una creciente desigualdad y la precarización de las condiciones de muchos trabajadores, pero no descarta que las dirigencias sindicales pueden reconocer sus fallas, trabajar sobre ellas, para generar propuestas de valor que ayude a las bases sindicales a volver a situarse como actores principales en la recuperación de los derechos laborales.

Jóvenes no participan en la dirigencia sindical:

¿Cómo se adaptan los sindicatos ante un mundo de constantes cambios?

Por Dayne Rosales 

El rol de los dirigentes sindicales ha jugado un papel fundamental en la historia.
El primer sindicato data del año 1790, pero no es hasta el año 1836 cuando empieza a tomar fuerza, luego de que un grupo de trabajadores en Inglaterra se unieran y formaran una asociación con el fin de exigir el voto universal y secreto. A partir de ese momento y con el fin de exigir el cumplimiento de demandas sociales y económicas principalmente, se empezaron a consolidar los movimientos sindicales y a extenderse en todas partes del mundo.

Desde esa fecha hasta nuestros días el movimiento sindical ha recorrido un camino de grandes éxitos, pero también de dificultades y desaciertos. Hoy por hoy, en muchos países la afiliación de los sindicatos ha caído rápida y continuamente en los últimos años. 

Un informe elaborado por el Instituto Sindical Europeo y recogido por la Fundación 1º de Mayo muestra que la mayoría de los países nórdicos –Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia- poseen sistemas de relaciones laborales basados en compromisos entre las organizaciones de trabajadores y empresarios. Según la OCDE, estos cuatro países tienen los niveles más altos de sindicalización de Europa. Hay que dejar claro que éstos cuatro países tienen sistemas de protección de tipo “Ghent”, con seguros de desempleo voluntarios, pero subvencionados por el Estado y administrados por los sindicatos. Tales sistemas son vistos generalmente como fuente de fuertes incentivos a la afiliación sindical.

El sistema de Ghent es el nombre dado a un acuerdo en algunos países por el cual la responsabilidad principal de los pagos de asistencia social, especialmente los beneficios de desempleo, la tienen los sindicatos en lugar del Estado.

En Chile, según cifras de la Dirección del Trabajo la tasa de sindicalización llegó a 20,9% en el año 2017, su cifra más alta, al menos, desde 2010, cifra que le permitió al país posicionarse sobre el promedio de los países de la OCDE en aquél entonces, pero el número de afiliados ha ido disminuyendo. Según un artículo publicado por Pulso la afiliación en el año 2018 se situó en un 20,6% -lo que implica un freno de la tendencia al alza que se venía observando.

Si se compara con los países de la OCDE -en su reporte 2019- la tasa de sindicalización en Chile se vuelve a ubicar por debajo del promedio (que subió a 30%). Aunque supera a países como Francia, Estados Unidos y Portugal, aún la sindicalización se encuentra muy lejos de naciones como Islandia, Dinamarca y Suecia que tienen una sindicalización mayor del 80%. Según los países que conforman la OCDE, la participación de los trabajadores en grupos sindicales se ha reducido casi a la mitad desde 1985, teniendo en cuenta que la población ha crecido.

¿Por qué cada vez menos trabajadores se sindicalizan? El mundo actual no es el mismo del siglo pasado, ahora convergen distintas culturas en un mismo espacio, por eso la diversidad es un término que toma relevancia dentro de las empresas. También la vertiginosa y potente tecnología llegó para quedarse y está cambiando la dinámica laboral, es un tema que preocupa y ocupa a todos, cómo reconvertir a los trabajadores de hoy y prepararlos para el futuro es el gran desafío de Chile, además los trabajadores ¡ya no son los mismos de antes! Temas como equidad de género, calidad de vida, felicidad laboral, robotización, inmigración y cambio climático, impensables hace 50 años, hoy son los temas que más ocupan a la sociedad. 

Betsabet Urrutia, dirigente sindical de Banco Santander y egresada del Diplomado en Liderazgo Laboral UC – Fundación Carlos Vial Espantoso 2019 explicó que uno de los principales desafíos de los dirigentes sindicales está en incorporar a los jóvenes. “La dirigencia sindical tiene que entender a los trabajadores jóvenes, conocer su realidad, el problema es que los sindicatos no se están ocupando de conocerlos y así no los pueden incluir en el mundo sindical”. En ese mismo sentido, Aracely Zúñiga, dirigente sindical del Sindicato del Banco de Chile y egresada del Diplomado en Liderazgo Laboral UC – Fundación Carlos Vial Espantoso del año 2019 opinó lo mismo, dijo “hay un nicho muy cerrado de dirigentes que no quieren ceder espacios y que no están ocupados por insertar a los jóvenes. Si los jóvenes no se sienten identificados, no se van a adherir”. 

Si los jóvenes no se ven representados por los dirigentes no se van a adherir

Para Zúñiga los sindicatos son importantes porque resuelven los problemas y necesidades de los trabajadores y velan porque se cumplan los derechos y garantías. “Los sindicatos están para hacer frente a las arbitrariedades e injusticia con los trabajadores y son fundamentales porque son quienes levantan las necesidades reales”.

El informe elaborado por el Instituto Sindical Europeo y recogido por la Fundación 1º de Mayo explica que, en algunos países, la mitad de la afiliación se jubilará en el plazo de 10 años, lo que quiere decir que los trabajadores que pertenecen a los sindicatos son de avanzada edad. Al respecto, un estudio publicado por el Ministerio del Trabajo en el año 2015 señala que la edad promedio de los dirigentes sindicales en Chile es de 47 años. 

Esta situación coloca a los sindicatos frente a dos vertientes: por un lado, tienen el desafío de detener y revertir su continuo declive y, en segundo lugar, deben incrementar su afiliación. Al respecto, Urrutia aconsejó que los sindicatos tienen que mejorar sus técnicas de afiliación y retención de afiliados. Frente a esa realidad, algunos sindicatos permanecen confiados, pero otros en cambio se toman muy en serio los retos de la afiliación, la representación y la movilización, señaló Zúñiga.

Asimismo, Pablo Osorio, dirigente sindical de Greco Pasco y egresado de la Escuela de Formación Sindical Nuevos Líderes 2018, indicó que las demandas exigidas por los trabajadores están cambiando, explicó que “a los trabajadores ya no les mueve solamente la remuneración sino la calidad de vida, por eso hoy en día la flexibilidad, el teletrabajo y la reconversión se han vuelto tan importantes”. 

Por su parte, Urrutia señaló “los sindicatos tenemos nuevos desafíos, por ejemplo, Banco Santander firmó un convenio colectivo, gracias al esfuerzo de la administración y los sindicatos, en donde se igualó la cancha y en donde todos los afiliados a los distintos sindicatos pueden optar a los mismos beneficios. Al respecto, resaltó “esto es positivo, pero como sindicato tenemos que reinventarnos para ofrecer otro tipo de beneficios y adicionalmente comunicarnos con nuestras bases, tener cercanía y empatía”. 

Éstos tres dirigentes sindicales jóvenes contaron lo difícil que les resultó al principio pertenecer al mundo sindical. Osorio relató que al principio se le hizo muy difícil incorporarse al mundo del sindicato, dijo que la apertura al mismo es muy cerrada. 

“Nunca he visto a un dirigente sindical joven liderando un sindicato. Yo entré como secretaria al sindicato por accidente, no porque querían aprovechar mis conocimientos y habilidades como persona joven, entré porque un dirigente sindical estaba cansado de trabajar tantos años y traspasaron ese cargo a mí” contó Zúñiga, para quien el mundo sindical es particularmente duro. Aseveró “he visto a dirigentes que llevan 10, 20 y hasta 30 años en el poder, lo que es inconcebible, hay que ceder espacio a nuevas generaciones”.

Nunca he visto a un dirigente sindical joven liderando un sindicato

Por su parte, Osorio señaló que resultaría ideal que los dirigentes con mayor tiempo puedan ofrecer una especie de mentoría a los nuevos dirigentes jóvenes, “no se trata de competencia sino de complementarse con las virtudes que cada uno desde su experiencia tiene”. Para Osorio los trabajadores no se adhieren a los sindicatos porque no se sienten representados. Dijo “si lo trabajadores que representan fueran variados, podría aumentar la tasa de sindicalización”. Explicó que el rol del dirigente sindical no puede ser empoderarse de un cargo sino aportar sus conocimientos, historia y experiencia a las nuevas generaciones.

Te invitamos a conocer a descubrir la historia de vida de tres jóvenes chilenos que son dirigentes sindicales.

Conoce su historia ➜ Acá

Programa de Liderazgo Laboral

Ignacio Sánchez Díaz
Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile

La semana pasada se realizó la ceremonia de graduación del Diplomado en Liderazgo Laboral, el diploma lo recibieron más de cincuenta alumnos que son dirigentes sindicales. Este programa académico es un trabajo conjunto entre la Fundación Carlos Vial Espantoso y la Escuela de Administración UC que han constituido una cátedra UC de Relaciones Laborales, la que ofrece un espacio de reflexión, formación, educación y sensibilización en el ámbito de las relaciones laborales. 

El programa tiene ya seis años de desarrollo, es un ámbito en el que confluyen académicos, empresarios y trabajadores, donde el objetivo final es entregar una formación integral a todas las personas o potenciales líderes, dirigentes sindicales, y a todo aquel que tenga una participación en representación del mundo laboral en la empresa.  Se ha hecho cada vez más relevante el rol que desempeñan los dirigentes y líderes laborales al interior de una organización, como así también el valor que adquiere su gestión para el éxito de la empresa.  

Resulta clave contar con las herramientas adecuadas sobre gestión sindical, regulaciones y los aspectos prácticos en la representación laboral.  Así el líder laboral podrá ejercer un liderazgo positivo y eficiente que vaya en beneficio del bienestar de los trabajadores, a la vez que les permita el desarrollo de su institución o empresa. El Diplomado aborda temáticas como influencia y liderazgo en el mundo de las organizaciones sociales; contabilidad para una gestión efectiva; gestión de personas, comunicación efectiva; legislación laboral y seguridad y productividad en las organizaciones.  En esta versión, conscientes de los cambios sociales que sin duda han permeado también a las empresas, se agregaron otros temas como la gestión de la diversidad y la digitalización de forma transversal.  

La actual generación de estudiantes se caracterizó por su diversidad, tuvimos presencia de los sectores productivos más importantes, como la minería, la industria de alimentos, el comercio, los servicios financieros, el transporte, y las empresas eléctricas, entre otras. Hubo un alto número de mujeres – el 50% del curso – así como una amplia variedad de ocupaciones y roles, tanto técnicos como profesionales.  Esta pluralidad se reflejó en las salas de clases, donde se generaron discusiones y reflexiones que produjeron un valioso intercambio de experiencias y visiones.

Existe la necesidad de construir confianzas y diálogo para avanzar en el desarrollo de una empresa que tenga en el centro a sus personas. La universidad puede contribuir a disminuir las brechas sociales, y este diplomado es una oportunidad para entregar valor y conocimiento a quienes cumplen la tarea de propiciar un diálogo constructivo en las empresas. Es nuestro compromiso con el país.

Mesa de Diálogo Social en Santiago:

¿Cómo debe ser el trabajador del futuro?

El pasado miércoles 27 de noviembre llevamos a cabo las últimas Mesas de Diálogo Social tripartita que estamos ejecutando a través de la Subsecretaría del Trabajo y su Departamento de Diálogo Social, en el que participa AZA (administración y sindicatos) junto al SENCE. El espacio busca promover el diálogo tripartito para lograr una visión compartida y llegar acuerdos sobre la tecnología, la digitalización y la reconversión laboral.

¿Cómo debe ser el trabajador del futuro? ¿Cuáles son los oficios más propensos a ser automatizados? ¿Se pueden reconvertir a los trabajadores en funciones distintas? ¿Qué formación se requiere para hacer frente a la reconversión laboral? ¿Son los planes de carrera fundamentales en ese sentido? Estos fueron los últimos temas abordados en la mesa de diálogo social. 

Para los participantes uno de los aspectos fundamentales para hacer frente al desafío de la reconversión laboral está en la apertura al cambio, en la disposición de aprender y en la capacidad de adaptabilidad. “La tecnología está generando incertidumbre, ansiedad y preocupación en los trabajadores, quienes sienten que en cualquier momento pueden ser sustituidos por las máquinas” indicó José Bustos, dirigente sindical de AZA. 

Por su parte, el también dirigente José San Martín dijo “estos espacios son ideales para aportar ideas, unificar criterios y en ese sentido, creo que vamos por buen camino”, más tarde añadió que “en AZA cada día es más necesario que todos los puestos de trabajo tengan descripciones de cargo, sólo así se puede establecer un plan de carrera en el que los trabajadores puedan proyectarse profesionalmente”. 

Por su parte, Erika Contreras, encargada de comunicaciones del SENCE precisó que tener diálogos con distintos actores te da una mirada más objetiva de la realidad que viven las empresas. Añadió “la digitalización es el gran desafío de Chile. Hay que enseñar competencias digitales, no solo porque se requiere en el trabajo sino porque están siendo necesarias para la vida”. 

Para Paola Cerda, dirigente sindical, se necesita más formación para hacer frente a los desafíos que están imponiendo el mercado laboral. “Hace falta mucha formación, sobre todo teniendo en cuenta la brecha generacional que existe entre los trabajadores, hay que desarrollar un plan de trabajo para hacer frente a la automatización y que no quede nadie por fuera, que los trabajadores puedan aprender otras funciones y ser reubicados”. 

Gabriela Ceballos, HR Business Partner de AZA dijo que “las Mesas de Diálogo Social han sido un espacio ideal para poner sobre la mesa las inquietudes, preocupaciones y propuesta de los trabajadores y que el desafío que queda luego de conversar con los colaboradores es generar un plan de trabajo y concretarlo”.  

 

Seminario Diálogo Social en Rancagua

Te invitamos a participar en el Seminario de Diálogo Social que se llevará a cabo el próximo lunes 9 de diciembre de 2019 en la Universidad de O´Higgins de 10:00 a 13:00 horas.

Reducción de jornada laboral: calidad de vida versus mayores ingresos :

Trabajadores sacrifican a sus familias por aumentar sus ingresos

El pasado 20 de noviembre llevamos a cabo un espacio de conversación para abordar los principales desafíos acerca de la reducción laboral, flexibilidad, automatización y calidad de vida de los trabajadores.

En la actividad estuvo presente Ricardo Capponi, psiquiatra; Francisco Gallegos, académico y director J-PAL LAC; Sebastián Merino, asesor; Cecilia Flores, asesora, ambos del Ministerio del Trabajo y Previsión Social y un grupo de dirigentes sindicales de las empresas Coca Cola Andina, Cristalerías Chile, Banco Santander, Lipigas y Elecmetal.

El encuentro tuvo la finalidad de abordar desde la mirada de los propios trabajadores sus opiniones, visiones y sugerencias con respecto a los desafíos actuales del mercado laboral. Uno de los temas principales que se discutió y que generó acuerdo fue la percepción de que la legislación laboral no está adaptada a los nuevos tiempos. “Es necesario cambiar la ley porque no se ajusta a las necesidades de hoy y para eso es necesario que todos los actores, incluidos los trabajadores, participen en el proceso” coincidieron los dirigentes.

Otro de los aspectos centrales de la conversación fue acerca de la reducción laboral. Los asistentes manifestaron su apoyo a la iniciativa de reducción de la jornada de trabajo a 40 horas, señalando que eso les va a permitir a los trabajadores compartir más tiempo con sus familias, sin embargo, advirtieron que en los trabajos de procesos continuos, tales como salud o minería, eso no se respeta.

Respecto a la jornada de trabajo, los trabajadores señalaron que el costo de la calidad de vida en Chile es alto. “Hay países en donde se trabaja incluso menos de 8 horas, pero los trabajos son bien remunerados, no hay necesidad de trabajar tiempo extra porque con el sueldo percibido se vive bien, en cambio, en Chile las condiciones son distintas” señaló David Flores, dirigente sindical de Coca Cola Andina. Los dirigentes explicaron que los trabajadores extienden su jornada para tener mayores ingresos, lo que genera dos grandes dificultades; por un lado, los trabajadores sacrifican tiempo con su familia y por el otro se mantienen más de 8 horas trabajando por lo que muchas veces se agotan y no son productivos.

Asimismo, expresaron que otra de las grandes dificultades de la reducción horaria es la falta de voluntad de los empleadores quienes prefieren pagar horas extras a sus trabajadores antes de contratar una mayor dotación. Un trabajador gana en promedio 300 mil pesos adicionales a su sueldo por horas extras mientras que una nueva persona contratada puede ganar 600 mil pesos. Los dirigentes señalaron que las empresas se preocupan más por la productividad que por la calidad de vida de los trabajadores.

Jaime Moreno, dirigente de Cristalerías Chile dijo que “en otros países en donde incluso se trabajan menos horas que en Chile hay mayor producción, porque cuando las personas están cansadas es mayor la cantidad de errores que se cometen. Entonces estas horas extras de trabajo no son productivas”.

Por su parte, el dirigente de Banco Santander, Walter Figueroa, señaló que muchas veces las denuncias realizadas en las empresas son resueltas con una multa, pero no hay seguimiento para comprobar si efectivamente el problema fue resuelto “eso pasa porque las empresas tienen mayor garantía y poder frente a la ley” puntualizó.

Para Patricia Moreno uno de los grandes desafíos se encuentra en generar conciencia en los trabajadores y especial de los empleadores. Dijo “es necesario generar espacios sinceros de diálogo, respeto a la dignidad de las personas y garantía de sus derechos para llegar a acuerdos que beneficien a ambas partes”.

En el encuentro los dirigentes, pese a las dificultades, se mostraron optimistas y de acuerdo con la reducción de la jornada laboral confiados en que esta iniciativa permitirá a los trabajadores dedicar mayor tiempo a ellos y a sus familias, y que su buen funcionamiento está directamente ligado a una remuneración digna.

Relaciones de colaboración y confianza en las empresas

Las buenas relaciones laborales son producto del esfuerzo de empleadores, líderes, colaboradores y dirigentes sindicales que en conjunto construyen ambientes laborales idóneos no sólo en favor  de la productividad de las organizaciones, sino también del desarrollo de las potencialidades de las personas.

El pasado 30 de Septiembre  la Fundación Carlos Vial Espantoso (FCVE) llevó a cabo la primera mesa de Dirigentes Sindicales en la que participaron dirigentes de nuestras Empresas Embajadoras con el objetivo de co-construir una hoja de ruta para el fomento de las relaciones laborales del futuro.

En el encuentro estuvieron presentes: Carolina de los Ríos, Presidenta del Sindicato Nacional de Lipigas; Patricia Moreno, Presidenta de Sindicato de Talleres de Elecmetal; Marco Uribe, Tesorero de Sindicato n° 1 de Cristalerías de Chile; Marcelo Rojas, Presidente de Sindicato Interempresas de Banco Santander; Víctor Cabello, Presidente del Sindicato Interempresas de Recuperaciones de Banco Santander; Iván Aliaga, Presidente de la Federación Autónoma de Sindicato Grupo Santander; Jaime Moreno Zanni, Director del Sindicato n° 2 de Cristalerías de Chile; Francisco Veliz, Secretario de Sindicato n° 1 de Cristalerías de Chile; Zarko Luksic, Doctor en Derecho y Abogado, ex Diputado (1994-2006) y ex Subsecretario del Trabajo (2006-2008); Sergio Valenzuela, Profesor de la Escuela de Administración y Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile; María Isabel Vial, Presidenta Ejecutiva FCVE, Fe Sánchez, Gerente General FCVE; Gabriel Nesvara, Director de Consultoría y Formación FCVE y Joaquín Rozas, Investigador FCVE.

En la mesa de diálogo, Zarko Luksic indicó que “para poder dialogar y debatir se necesita tener confianza, y el gran problema que tenemos como país es que no tenemos confianza”. Por su parte, Marco Uribe señaló que la desconfianza parte, cuando la siembran los empleadores al no escuchar a los trabajadores.

Los dirigentes presentes coincidieron en que, para poder tener relaciones de confianza, es necesario que los dirigentes sindicales sean personas en las que se pueda confiar, y se transparenten  las posiciones que tienen los distintos sindicatos al interior de una misma empresa.

Por su parte, el académico Sergio Valenzuela sostuvo, que al parecer existe una idealización de la confianza, siendo que es un comportamiento adaptativo y que no necesariamente la desconfianza y la confianza son parte de un mismo constructo.

 

Los grandes desafíos del mercado laboral:
Automatización, inclusión y adulto mayor

La globalización ha abierto una nueva era para el trabajo.
¿Cómo hacer del mundo del trabajo un espacio más inclusivo? Actualmente en Chile el 20% de los jóvenes están desempleados, la fuerza laboral femenina no llega a un 50% de las mujeres en edad de trabajar, que un 53% de los actuales empleos que existen podrían ser automatizados en 20 años  y que la prolongación de la vida laboral ha aumentado la participación de adultos mayores en la fuerza laboral, pasando de un 6% en 1990 a un 11% en la actualidad argumentaron en el encuentro. 

Respeto a los adultos mayores, los dirigentes señalaron que el mayor problema está en que los jubilados que trabajan no lo hacen porque quieran hacerlo, sino porque su pensión no les alcanza para vivir, por lo que reformar el sistema y mejorar las condiciones laborales para ese segmento es un aspecto relevante a trabajar desde esta mesa

Fe Sánchez señaló que la Fundación busca orientar su trabajo a aportar a dar el salto de productividad que el país necesita (Chile es el quinto país menos productivo de la OCDE), pero promoviendo un crecimiento económico inclusivo que fomente el desarrollo de la calidad de vida de las personas.

5 razones por las que hay que potenciar el Liderazgo en el trabajo

El mercado es cada día más competitivo, nuevas formas de relaciones humanas se están gestando, la tecnología genera una dinámica distinta y el público es cada vez más exigente. Las empresas ya no son las mismas y los trabajadores tampoco… ¡Tienen nuevos intereses, desafíos y necesidades!

¿Por qué debo comunicarme mejor?, ¿es cierto que la tecnología está desplazando a los trabajadores?, ¿en mi lugar de trabajo somos inclusivos?, ¿en qué me beneficia o afecta la reforma laboral?, ¿qué son relaciones laborales de excelencia?, ¿puedo tener un diálogo transparente con mi jefe?, ¿por qué el liderazgo es importante en mi trabajo?, ¿estoy preparado para hacer frente a los nuevos desafíos del mercado laboral?

La Fundación Carlos Vial Espantoso en conjunto con la Pontificia Universidad Católica de Chile realizan el Diplomado en Liderazgo Laboral, a través de la cual son despejadas éstas y otras dudas. Es un programa de formación laboral ideal para comprender el entorno económico, social, político y legal en el que se desarrolla la actividad empresarial; para compartir experiencias y conectar desde las diferentes vivencias; para adquirir nuevos conocimientos y habilidades y construir un liderazgo más efectivo; para generar redes profesionales que permitan la consolidación en el trabajo. Además, este año, a la luz de los grandes desafíos del mercado laboral, fueron incorporados temas como: automatización, reconversión laboral, teletrabajo, inclusión, reforma laboral, inteligencia artificial, entre otros.

Te invitamos a conocer, las cinco razones por las cuáles es importante potenciar el liderazgo:

Mayor comprensión del entorno laboral: es importante conocer la realidad del mercado laboral, sus desafíos y cómo abordarlos. En la medida en que se conozcan temas como inclusión, adaptabilidad, reforma laboral, teletrabajo, diversidad e inteligencia artificial, más fácil será tener una gestión de éxito en el trabajo.

Herramientas y habilidades: Hoy en día para estar en la vanguardia, es necesario estar al día con las nuevas competencias y conocer los avances de las herramientas como tecnología, contabilidad, economía, redes de comunicación, entre otros.

Liderazgo más efectivo: Todas las personas tenemos dificultades para trabajar en equipo, lo que nos diferencia es la forma de enfrentarlos. Trabajar en equipo implica aplicar inteligentemente nuestras capacidades, aprovechando las potencialidades propias y de nuestros compañeros.

Compartir y conectar experiencias: ¡Cuánto se puede aprender de las experiencias de otros! El compartir y conocer las historias de los pares genera nuevos conocimientos, interpretaciones y evolución que permiten mejorar los entornos. También sirve para conectar y generar redes.

Mejores relaciones laborales: En la empresa conviven distintas miradas sobre la forma de abordar las necesidades y los problemas, que no siempre son capaces de conversar y de entenderse. Al realizar el Diplomado de Liderazgo Laboral darán un paso importante para tener una postura que se transmita de manera profesional y abierta al diálogo.

La Fundación Carlos Vial Espantoso está convencida de que cuando el trabajador está al centro del modelo de negocio, se desarrollan espacios de colaboración para que las distintas visiones y miradas desde los grupos de interés dentro de la empresa tengan cabida. Cuando existe entendimiento entre las partes, las empresas pueden agregar valor a su gestión a través de planes de acción donde se busque conjuntamente el incremento de la productividad y el bienestar de las personas.

El Diplomado se llevará a cabo en la Región de Antofagasta y tiene una extensión de 100 horas presenciales. Los profesores que dictan las clases son del MBA UC. El programa parte en octubre de 2019 y culmina en abril de 2020. Tiene un costo de 81 UF, sobre las cuales contamos con descuentos especiales.

Para mayor información, contacta a: Dayne Rosales al correo drosales@fundacioncarlosvial.cl / +562 2993 2708.