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59% de las empresas han adoptado una práctica propuesta por su sindicato

La crisis sanitaria actual marcará, sin duda, un antes y después en el mundo. Todos coincidimos en que las medidas de salud y seguridad que se gestionan en el ámbito de la crisis sanitaria son clave, pero también estamos de acuerdo que las consecuencias económicas, y especialmente laborales, son dramáticas. 

La pandemia de COVID-19 ha causado estragos en la salud de las personas, pero también en el mundo laboral. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), las cifras de desempleo de los meses de mayo, junio y julio de 2020, son las más altas desde el 2010. La estimación de la tasa de desocupación nacional fue de 13,1%, incrementándose 5,6 puntos porcentuales en doce meses. 

En este duro contexto ¿Qué rol tiene el mundo sindical? En la Fundación Carlos Vial Espantoso realizamos, -en el marco de la crisis sanitaria-, una segunda encuesta a los dirigentes sindicales de nuestro país para conocer su percepción y foco de trabajo, que fue presentada en un webinar el pasado 2 de octubre. En dicha encuesta participaron 194 dirigentes, que se ubican en un rango de entre los 40 y 60 años de edad y de los cuales un 68% son hombres. 

Teletrabajo: el desafío futuro 

En este contexto, el teletrabajo ha sido la medida que más se ha implementado en las organizaciones, el cual consiste en el desempeño de la actividad profesional que una persona realiza para una empresa desde un lugar alejado de la sede de esta, por medio de un sistema de telecomunicación. Sin embargo, este cambio implica importantes desafíos y no está exento de dificultades, especialmente en organizaciones que son más tradicionales.

De los encuestados, un 92% afirma estar trabajando bajo la modalidad de teletrabajo, no obstante, un 61% ya venía trabajando bajo este mismo formato laboral. Así mismo, un 60% percibe que trabajan más en esta modalidad de trabajo a distancia, sin embargo, un 53% alega que posterior a la pandemia preferirían trabajar bajo un modelo mixto. 

Pese que el teletrabajo es percibido como una modalidad relativamente cómoda, la mayoría de los encuestados querrían volver al trabajo presencial o tener una jornada mixta, lo que podría explicarse por la percepción de estar trabajando más que de forma presencial.

Más colaboración y confianza en la pandemia

Los dirigentes sindicales han sido un actor laboral activo durante la crisis, y han estado enfocados principalmente en la prevención de contagios. Un 59% de los encuestados afirma que su sindicato ha propuesto y desarrollado alguna práctica vinculada a medidas de trabajo seguro y reestructuración de turnos. También el trabajo conjunto entre la gerencia de recursos humanos y los dirigentes sindicales ha sido importante para acordar el trabajo durante el desconfinamiento. 

Las principales preocupaciones

A diferencia de lo que ocurría con los trabajadores en general, los dirigentes sindicales establecieron como sus principales preocupaciones situaciones a nivel país y no preocupaciones individuales, lo que podría explicarse porque son actores, probablemente, más politizados y porque cuentan con fuero sindical. 

Las políticas con menor grado de acuerdo por parte de los dirigentes sindicales son la ley de protección al empleo y el plan paso a paso, mientras que las políticas con un mayor grado de conformidad son las relativas a entregar liquidez a las personas y protección social.

La empresa de hoy está viviendo una gran transformación, que requiere una nueva mirada para enfrentar el futuro, especialmente en la forma de establecer las relaciones interpersonales, en donde el diálogo, la voluntad, la colaboración y la confianza es fundamental para salir adelante.

Te invitamos a descargar más detalles acá: Resultados Encuesta Dirigentes Sindicales

La dirigencia sindical en pandemia

La crisis del Covid-19 ha sido sorpresiva y de alto impacto en todos los ámbitos de la vida de las personas y las organizaciones, está generando cambios y adaptaciones en los comportamientos, procedimientos, interacciones y paradigmas, que nos están obligando a implementar nuevas formas de trabajar. Frente a esta realidad ¿Cuál es el rol de los dirigentes sindicales?

La crisis mundial sin precedente que estamos viviendo está cambiando cada espacio de la vida humana. Escenarios políticos, sociales y económicos se están viendo transformados, y en este sentido, el mundo laboral no ha quedado por fuera. Nuevas formas de trabajo se están imponiendo con gran fuerza en las filas del campo del trabajo.

El impacto que está viviendo el mundo laboral exige, entre muchas cosas, buenos líderes.  En el marco de este desafío, el rol del dirigente sindical es fundamental para articular, sincronizar, empatizar y encontrar, junto con otros actores, soluciones a los desafíos que se están generando al interior de las organizaciones. Esta crisis invita a los líderes sindicales a fortalecer las redes, intercambiar experiencias y potenciar lazos de solidaridad dentro de las empresas.

Para conocer los desafíos de los dirigentes sindicales, a propósito de la conmemoración de su día -el 27 de septiembre-, la Fundación Carlos Vial Espantoso en conjunto con Diario Financiero llevó a cabo un conversatorio virtual en el que se reunieron: la ministra del Trabajo y Previsión Social, María José Zaldívar; la dirigente sindical Carolina De Los Ríos; el empresario y fundador de Friosur, José Luis del Río; el diputado PPD Tucapel Jiménez; y Bernardo Larraín, presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), actividad en la que participaron aproximadamente 120 dirigentes sindicales. 

En el encuentro, la ministra Zaldívar señaló que el dirigente sindical tiene cuatro roles fundamentales: formación, firmeza, diálogo y alternabilidad, pero se refirió con mayor hincapié al diálogo. Al respecto dijo “la única posibilidad de llegar acuerdos es a través del diálogo, pero no cualquier diálogo, sino uno que se dé desde la empatía, desde el reconocer al otro como igual, aunque tenga posturas distintas. Un diálogo desde la transparencia y la buena voluntad”. 

Resaltó que el desafío del dirigente frente a la crisis actual es el de ser articulador en la organización. Dijo que las medidas que se tomen en las empresas deben ser dialogadas por todos los involucrados, para que esas nuevas medidas tengan legitimidad y sean valoradas por todos los actores. 

En ese sentido, tanto José Luis del Río como Bernardo Larraín coincidieron con la Ministra, pero añadieron que los diálogos no se pueden dar bajo necesidades específicas de la organización, sino que se deben instalar de forma sistemática e institucionalizada. “Si las conversaciones se dan desde la “buena disposición” o “empatía” y no porque hay espacios continuos y permanente, con agenda más amplias, no estamos aprendiendo la lección que el futuro necesita” puntualizó Larraín. 

Por su parte del Río añadió que “sin conversaciones continuas y permanentes las partes no pueden llegar a conocerse. El diálogo hay que tenerlo siempre. Diálogo como el que tuvimos en plena dictadura para ver cómo volvíamos a recuperar una democracia en la que las empresas iban a tener que funcionar, los trabajadores iban a tener que operar y ser representados y los empresarios también”.

Al respecto, María Isabel Vial, Presidenta Ejecutiva de la Fundación Carlos Vial Espantoso señaló que los dirigentes sindicales deben ejercer un rol completamente nuevo y distinto al de ser exclusivamente representantes de los trabajadores y hábiles negociadores. Ya no puede ver a la organización desde la rivalidad sino desde el liderazgo del diálogo.

Formación, el gran desafío sindical

Los ponentes del encuentro coincidieron en que la capacitación continua de los dirigentes sindicales es fundamental. Carolina De Los Ríos, quien es dirigente sindical desde hace 7 años señaló que “esta pandemia nos vino a cambiar muchos paradigmas que teníamos, como es el caso de la tecnología. Antes uno veía este recurso distante y complejo, pero nos ha venido a acercar a todos”. Más tarde la dirigente enfatizó que para lograr mayores acuerdos los dirigentes deben estar actualizando sus conocimientos “solo así seremos capaces de encontrar soluciones innovadoras” dijo. 

Por su parte, el diputado Jiménez coincidió con la dirigenta respecto a la necesidad que deben tener los dirigentes sindicales para actualizar sus conocimientos, dijo que esta misma formación les da mayores posibilidades de llegar acuerdo, y hace que las conversaciones entre todos sean más horizontales.

En este sentido, la Ministra dijo “necesitamos tener dirigentes sindicales que estén muy preparados, que manejen todo tipo de temas, para tener una interacción que sea mucho más inclusiva dentro de las compañías”. 

Finalmente, María Isabel Vial, Presidenta Ejecutiva de la Fundación, al final del evento, invitó a los dirigentes sindicales a promover verdaderos diálogos dentro de sus empresas. “Los dirigentes sindicales tienen un rol fundamental en las organizaciones, por eso los invito a generar diálogos, desde todas las miradas y posturas de la empresa, donde todos participen, para superar los prejuicios y dificultades y salir adelante” puntualizó.

Te invitamos a mirar el vídeo acá abajo.

Rol sindical en tiempos de pandemia: actores coinciden en la necesidad de fortalecer el diálogo al interior de las empresas

Este domingo se conmemora la muerte del destacado dirigente y ex diputado, Manuel Bustos. A raíz de esta fecha, Diario Financiero y la Fundación Carlos Vial Espantoso reunieron diversos actores del mercado laboral para debatir en torno a los desafíos sobre el diálogo. 

Este domingo es el Día del Dirigente Sindical, fecha que conmemora la muerte del destacado dirigente y ex diputado Manuel Bustos.

Para recordar esta fecha, Diario Financiero y la Fundación Carlos Vial Espantoso reunieron en un webinar a diversos representantes del mundo laboral para dialogar en torno al rol de los dirigentes sindicales en tiempos de pandemia. Rol que a raíz de la emergencia sanitaria ha demostrado ser un aliado de las empresas al momento de tomar decisiones, por ejemplo, en materia de seguridad laboral.

En la cita, que contó con la participación de la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, la dirigente sindical Carolina De Los Ríos; el empresario y fundador de Friosur, José Luis del Río; el diputado PPD Tucapel Jiménez; y Bernardo Larraín, presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), los actores coincidieron en que es necesario dar continuidad a las instancias de diálogo que han surgido a raíz de la situación actual del país, destacando el rol que Bustos tuvo en la generación de diálogo.

La primera en plantear este tema fue la ministra Zaldívar, quien en su intervención dio un breve homenaje a la memoria que Bustos tuvo en la generación de diálogo. “No tuve la oportunidad de conocerlo, como si alguno de ustedes, pero lo que sé de él es que tenía una capacidad de diálogo destacable. El tema de diálogo es muy relevante. Acá creo que lo principal es partir en la conversación de verdad con el otro, algo que él hacía. Manuel Bustos tenía esa capacidad de diálogo, pero cuando había que defender ciertos puntos lo hacía con firmeza, porque no hay que confundir el diálogo, el ser dialogante, el querer convocar, con el ser tibio o dejar pasar cualquier cosa” comentó Zaldívar.

La necesidad de mantener una conversación constante entre los diversos actores de una empresa fue algo que también fue destacado por el fundador de Friosur. “El diálogo hay que tenerlo siempre. Diálogo como el que tuvimos en plena dictadura para ver cómo volvíamos a recuperar una democracia en la que las empresas iban a tener que funcionar, los trabajadores iban a tener que operar y ser representados y los empresarios también”, relató del Río. 

A juicio del empresario, las empresas son como una mesa con tres patas, “los dueños, los ejecutivos y los trabajadores. Todos ustedes saben que una mesa con dos patas se cae, por lo que las tres patas son indispensables. Si falta una no hay mesa”.

Larraín se sumó a este planteamiento y pidió que las empresas que han instaurado nuevas instancias de diálogo a raíz de la emergencia las mantengan en el tiempo. “Aquello que han hecho a raíz de la pandemia, déjenlo como una práctica permanente. El diálogo es algo necesario”, reiteró. Sin embargo, el timonel de Sofofa agregó que el diálogo y las conversaciones deben ser una materia que tenga una mayor institucionalidad.

“El diálogo siempre es importante, pero ¿Dónde se hace la diferencia? Cuando esto se sistematiza, cuando esto se institucionaliza, cuando no pasa por la buena voluntad del gerente, sino que cuando se generan espacios de diálogo frecuentes, institucionalizados de diálogo”, dijo el líder gremial.

Capacitación

Sin embargo, para lograr que el diálogo sea efectivo, los participantes del evento coincidieron en que es necesario contar con dirigentes capacitados. “Esta pandemia nos vino a cambiar muchos paradigmas que teníamos, como la tecnología. Sin duda que la tecnología es un ámbito que uno ve de manera tan lejana y tan fría, y nos ha venido a acercar a todos. Uno tiene que ir repensando siempre para poder usarlas de buena manera como lo estamos haciendo hoy día”. Destacó la dirigente sindical, Carolina De Los Ríos.

Su punto fue tomado por el fundador de Friosur, quien agregó que “ustedes dicen muy bien, que los dirigentes sindicales deben formarse y si me permiten, perdón que sea medio contestatario, creo que los empresarios y los ejecutivos tienen que formarse también, formarse a tener capacidad de diálogo, a entender que los trabajadores muchas veces tienen razón, más que nosotros. Para eso hay que ponerse de forma horizontal, como dice la ministra, a conversar y aprender”. 

El diputado PPD, Tucapel Jiménez, se mostró de acuerdo con estos planteamientos y señaló que también es necesario eliminar mitos y temores en torno a la sindicalización y sus dirigentes. “Cuando hay mayor sindicalización, cuando más trabajadores están sindicalizados, los conflictos disminuyen. Existen cifras que demuestran eso en los países desarrollados”, relató.

Al ser consultado de por qué en Chile la tasa de sindicalización es tan baja –actualmente bordea el 21%-, Jiménez apuntó a los efectos de la dictadura. “Dejó una reforma laboral que quitó fuerza y debilitó la figura de los sindicatos. 

Vía Diario Financiero

 

Sondeo a dirigentes sindicales:

53% prefiere regresar a un sistema mixto de trabajo y 64% critica la Ley de Protección del Empleo

A seis meses de desatarse la pandemia en Chile, la Fundación Carlos Vial Espantoso realizó una encuesta de opinión entre dirigentes sindicales, de modo de conocer su visión sobre diversos temas asociados a la crisis sanitaria y económica que vive el país. La investigación —realizada por Joaquín Rozas y Beatriz Roque, cuyo levantamiento de datos ocurrió entre el 21 de julio y el 10 agosto, a nivel nacional— revela que el 60% de los trabajadores siente que en teletrabajo trabaja más que de forma presencial; el 34% se inclina porque trabaja lo mismo y solo el 6% piensa que trabaja menos. El 53% se inclina por, una vez terminada la crisis sanitaria, volver a un esquema mixto, que combine trabajo presencial con teletrabajo, y solo un 5% quisiera quedarse bajo la modalidad de trabajo remoto.

Al consultar por las medidas o proyectos adoptados para afrontar la crisis, el 64% se manifiesta muy en desacuerdo o en desacuerdo con la Ley de Protección del Empleo y la suspensión de la relación laboral. En la fundación explican que a partir de la conversación con dirigentes sindicales, tienen algunas ideas de por qué se está dando entre ellos esta desafección con la ley. Dicen que si bien hay una visión compartida de que el fundamento de la Ley de Protección del Empleo era positivo —no desvincular personal—, hay cuestionamientos y preocupaciones respecto de varios puntos. Por ejemplo, que los recursos utilizados para la suspensión del empleo no serían los correctos, ya que el fondo de cesantía tiene una naturaleza diferente. Asimismo, hay preocupación acerca de las personas que puedan quedar desvinculadas después de haber sido acogidas a esta ley, considerando que ya habrían utilizado los recursos del fondo de cesantía. Hay una visión compartida de que la ley se ha convertido más en un beneficio para el empleador que para los trabajadores, dado que los recursos provienen en parte de los trabajadores y son estos los que ven un perjuicio en sus remuneraciones.

Otro aspecto abordado en la encuesta muestra que el 85% respalda el proyecto que permitió el retiro del 10% de los fondos previsionales. Claro que al desagregar, solo el 47% se manifestó totalmente de acuerdo como la mejor opción para obtener recursos, mientras un 48%, si bien estuvo de acuerdo con la medida por la urgencia, reconoce que hubiera querido un plan que le hubiera permitido acceso a recursos a través de transferencias del Estado en vez de afectar sus jubilaciones futuras.

Si bien los dirigentes sindicales creen que el fundamento de la Ley de Protección del Empleo era positivo —no desvincular personal—, tienen inquietudes. Por ejemplo, que las personas puedan quedar desvinculadas después de haber sido acogidas esta ley, considerando que ya habrían utilizado los recursos del fondo de cesantía.

Vía El Mercurio

10% Pasos a seguir

La llegada del COVID-19 está causando estragos en los mercados laborales de todo el mundo. Diversas iniciativas y medidas de emergencia se han implementado desde los países para estimular la economía, apoyar a los trabajadores y garantizar los recursos de vida.

A principio del mes de agosto llevamos a cabo el webinar: 10% Pasos a Seguir, en donde pudimos conocer de la mano del Subsecretario de Previsión Social, Pedro Pizarro, las mejores herramientas de información sobre el proceso de retiro del fondo de pensión y las medidas de precaución que se deben tomar en caso de asistir a las oficinas correspondientes de forma presencial. 

El retiro del 10% de los fondos de AFP es una ley que permite el retiro, por única vez, de hasta el 10% de los fondos de las respectivas cuentas de capitalización individual de cotizaciones obligatorias. Pizarro indicó que la medida tiene consecuencias positivas a corto plazo, pero que largo plazo puede generar dificultades respecto a las pensiones. 

En el encuentro Pizarro señaló que más de 8 millones de personas han solicitado de forma virtual el retiro del 10%, pero también indicó, para las personas que necesiten asistir de forma presencial a las oficinas, que hay un protocolo de seguridad para prevenir contagios en cada una de las sedes, que estará siendo monitoreadas y fiscalizadas.

 Para mayor información, te invitamos a consultar la página de la Asociación de AFP.

 

 

El dirigente sidical: un líder en la crisis

Por María Isabel Vial

El rol del dirigente sindical es crucial en momentos de crisis. Antes, tenía que velar por la garantía de los derechos de sus asociados y sus beneficios; hoy, tiene que ejercer un liderazgo constructivo de comunicación efectiva, para saber la situación real de cada colaborador (también sus percepciones y temores) y desde ahí ser un puente de información certera entre ejecutivos y trabajadores.

Las empresas están viviendo escenarios complejos en todas las dimensiones posibles. Al igual que los gerentes de Recursos Humanos, los líderes sindicales están llamados a ser “la primera línea” de esta crisis al interior de las organizaciones. Su vocación en esta contingencia está orientada a equilibrar hábilmente dos urgencias perfectamente compatibles: la sostenibilidad de la empresa y el bienestar de las personas que la conforman. No se trata solo de conocer y transmitir las tasas de contagio, el estado emocional y el contexto familiar de los trabajadores, sino que debiesen ser parte de los comités de crisis de la organización para colaborar en la adaptación de la estrategia a los cambios y exigencias que la pandemia demanda. La coherencia, la cercanía y la empatía son cruciales; al contrario, su ausencia es un factor de riesgo.
Los dirigentes tienen la oportunidad de asumir un rol distinto al tradicional y ser una pieza estratégica para la empresa, acostumbrada a la comunicación vertical y unidreccional. La crisis les permite convertirse en los grandes retroalimentadores y fuentes confiables de información, con una mirada distinta, incómoda y necesaria a la vez.

El estudio «El trabajo sindical en tiempos de crisis», realizado por la Fundación Carlos Vial Espantoso, revela que los dirigentes que mejor evalúan el accionar de sus empresas son aquellos que se han reunido con los gerentes Generales (76%) y de Recursos Humanos (91%), e incluso con miembros del directorio (74%). Según este estudio, entre más se dialogue y se generen prácticas colaborativas en que se perciba el involucramiento de dirigentes y altos cargos de las empresas, dichas prácticas serán bien valoradas y recibidas por todos quienes componen a organización.
Es tiempo de empatizar, no de exigir; de aportar, no de criticar; de dialogar, no de negociar; de construir caminos para hacer frente todos juntos a los desafíos que el mundo laboral depara. La crisis le brinda al dirigente una oportunidad para para legitimar su rol y aportar positivamente a la construcción de los trabajadores, las empresas y el país.

 

Vía El Mercurio

 

 

Conoce la historia de tres dirigente sindicales jóvenes

A Betsabet Urrutia la maternidad la llevó al sindicato

La historia de muchas mujeres chilena se ve reflejada en la experiencia de vida de Betsabet Urrutia. Oriunda de la Comuna de La Cisterna, en Santiago, estudió con dos becas y un crédito personal, como muchos jóvenes, debido al alto costo de la educación. Se tituló en el 2015 como Ingeniera Comercial de la Universidad de las Américas. 

Trabajo, liderazgo y constancia son sus principales virtudes. Desde muy joven se abrió paso en el mundo laboral, su primer trabajo fue a los 15 años de edad en un supermercado como empacadora. Después como anfitriona en el retail,el rubro inmobiliario y en la banca. Hoy en día es ejecutiva de crédito en el Banco Santander, y con tan solo 27 años es secretaria de un Sindicato. 

Ingresó a Banco Santander cuando estaba en cuarto año de su carrera, para hacer sus prácticas laborales, y al poco tiempo quedó contratada. “Mi experiencia laboral en el Banco fue excelente, desde las funciones que ocupaba en el cargo, como el equipo de trabajo y el ambiente laboral”. Relata que en esa época quedó embarazada y en su regreso sufrió hostigamiento laboral. 

“Cuando te conviertes en madre te cambia la vida, asumes nuevos desafíos y roles a los que no estabas acostumbrada y eso de por sí ya es difícil. Luego de la Licencia postparto me incorporé a mi lugar trabajo, pero no tuve buena acogida. Había cambiado casi todo el equipo de trabajo, mis jefes eran otros, no se ocuparon de integrarme, de conversar conmigo, sufrí hostigamiento laboral por parte de mi jefatura inmediata”.  

Urrutia determinada a mejorar su situación y la de muchas otras mujeres, en su misma situación, inició una lucha por garantizar las condiciones y el respeto al derecho del trabajador, es así como se convirtió, a su corta edad, en dirigente sindical.  

“Soy dirigente porque me tocó”

Aracely Zúñiga, dirigenta sindical del Sindicato del Banco de Chile y egresada del Diplomado en Liderazgo Laboral UC – Fundación Carlos Vial Espantoso, con tan sólo 33 años ingresó al mundo sindical, no fue fácil, pensó en desistir, pero continuó y hoy en día es secretaria del sindicato. Antes de ser dirigenta era una trabajadora preocupada por las buenas condiciones laborales: levantaba requerimientos colectivos, poniendo sobre la mesa temas que afectaban a un grupo importante de sus compañeros. Fue así como llamó la atención de algunos dirigentes sindicales que la invitaron a ser parte del mismo. 

Oriunda de la Comuna de San Ramón. Cuenta que recién va estudiar en la universidad porque sus hijos están más grandes. Dijo que atrás están quedando aquellas madres que se dedican solo al hogar, las mujeres ahora tienen un rol más activo y participativo en la sociedad.

Zuñiga cuenta que inició su periodo como dirigente sindical con muchas inseguridades, era un mundo que desconocía. Contó que al paso del tiempo se dio cuenta que es un mundo muy cerrado, muy complejo, no solo porque es un mundo dominado principalmente por hombres sino por la responsabilidad que se tiene frente a las bases, sobre todo cuando tienes muchos socios. Ya como dirigenta, pasó por un sentimiento de decepción, por eso pensó en retirarse, sintió que no había apertura a las nuevas ideas, se encontró con muchos “acá no hacemos eso”, “así lo hemos hecho siempre”, “así funcionan las cosas”. Dijo que respeta mucho la experiencia, pero si no se enseñan y transmiten los conocimientos o se potencian nuevos liderazgos va a ver cada vez menos sindicalización. 

“Nací para defender los derechos de otros”

Pablo Osorio de Greco Pasco es egresado de la Escuela de Formación Sindical Nuevos Líderes 2018 que adjudicamos a través de la Subsecretaría del Trabajo y que ejecutamos en conjunto con Duoc UC. Señaló que actualmente trabaja como administrador y con solo 29 años de edad ya es dirigente sindical. 

Estudio en un colegio subvencionado en la Región del Copiapó y guarda gratos recuerdos de su infancia. Dice que, aunque le gustaría vivir en su lugar natal, las condiciones laborales no son las mismas que en Santiago, incluso señaló que los sueldos están en desventaja con respecto a la capital. 

“Nací para defender los derechos de la gente” dijo entre risas. Contó que desde pequeño siempre quiso estudiar derecho pero que no tuvo la posibilidad, debido al alto costo de la carrera, y se fue por administración, profesión que le terminó por gustar. Relata que desde muy pequeño siempre estuvo vinculado con el liderazgo. “Me metía en todas las actividades que implicaban liderazgo, desde el colegio hasta la etapa universitaria”.  

Cuenta que los dirigentes sindicales tienen un largo camino por recorrer y muchas cosas que mejorar. “Las grandes injusticias me molestan profundamente, no justifico por ningún motivo que las empresas transgredan los derechos de los trabajadores. Antes no veía tantas injusticias en el mundo laboral, pero ahora como dirigente me doy cuenta de todo el camino que tenemos que recorrer para mejorar las condiciones laborales”.  

Señaló que actualmente hay una creciente desigualdad y la precarización de las condiciones de muchos trabajadores, pero no descarta que las dirigencias sindicales pueden reconocer sus fallas, trabajar sobre ellas, para generar propuestas de valor que ayude a las bases sindicales a volver a situarse como actores principales en la recuperación de los derechos laborales.

Jóvenes no participan en la dirigencia sindical:

¿Cómo se adaptan los sindicatos ante un mundo de constantes cambios?

Por Dayne Rosales 

El rol de los dirigentes sindicales ha jugado un papel fundamental en la historia.
El primer sindicato data del año 1790, pero no es hasta el año 1836 cuando empieza a tomar fuerza, luego de que un grupo de trabajadores en Inglaterra se unieran y formaran una asociación con el fin de exigir el voto universal y secreto. A partir de ese momento y con el fin de exigir el cumplimiento de demandas sociales y económicas principalmente, se empezaron a consolidar los movimientos sindicales y a extenderse en todas partes del mundo.

Desde esa fecha hasta nuestros días el movimiento sindical ha recorrido un camino de grandes éxitos, pero también de dificultades y desaciertos. Hoy por hoy, en muchos países la afiliación de los sindicatos ha caído rápida y continuamente en los últimos años. 

Un informe elaborado por el Instituto Sindical Europeo y recogido por la Fundación 1º de Mayo muestra que la mayoría de los países nórdicos –Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia- poseen sistemas de relaciones laborales basados en compromisos entre las organizaciones de trabajadores y empresarios. Según la OCDE, estos cuatro países tienen los niveles más altos de sindicalización de Europa. Hay que dejar claro que éstos cuatro países tienen sistemas de protección de tipo “Ghent”, con seguros de desempleo voluntarios, pero subvencionados por el Estado y administrados por los sindicatos. Tales sistemas son vistos generalmente como fuente de fuertes incentivos a la afiliación sindical.

El sistema de Ghent es el nombre dado a un acuerdo en algunos países por el cual la responsabilidad principal de los pagos de asistencia social, especialmente los beneficios de desempleo, la tienen los sindicatos en lugar del Estado.

En Chile, según cifras de la Dirección del Trabajo la tasa de sindicalización llegó a 20,9% en el año 2017, su cifra más alta, al menos, desde 2010, cifra que le permitió al país posicionarse sobre el promedio de los países de la OCDE en aquél entonces, pero el número de afiliados ha ido disminuyendo. Según un artículo publicado por Pulso la afiliación en el año 2018 se situó en un 20,6% -lo que implica un freno de la tendencia al alza que se venía observando.

Si se compara con los países de la OCDE -en su reporte 2019- la tasa de sindicalización en Chile se vuelve a ubicar por debajo del promedio (que subió a 30%). Aunque supera a países como Francia, Estados Unidos y Portugal, aún la sindicalización se encuentra muy lejos de naciones como Islandia, Dinamarca y Suecia que tienen una sindicalización mayor del 80%. Según los países que conforman la OCDE, la participación de los trabajadores en grupos sindicales se ha reducido casi a la mitad desde 1985, teniendo en cuenta que la población ha crecido.

¿Por qué cada vez menos trabajadores se sindicalizan? El mundo actual no es el mismo del siglo pasado, ahora convergen distintas culturas en un mismo espacio, por eso la diversidad es un término que toma relevancia dentro de las empresas. También la vertiginosa y potente tecnología llegó para quedarse y está cambiando la dinámica laboral, es un tema que preocupa y ocupa a todos, cómo reconvertir a los trabajadores de hoy y prepararlos para el futuro es el gran desafío de Chile, además los trabajadores ¡ya no son los mismos de antes! Temas como equidad de género, calidad de vida, felicidad laboral, robotización, inmigración y cambio climático, impensables hace 50 años, hoy son los temas que más ocupan a la sociedad. 

Betsabet Urrutia, dirigente sindical de Banco Santander y egresada del Diplomado en Liderazgo Laboral UC – Fundación Carlos Vial Espantoso 2019 explicó que uno de los principales desafíos de los dirigentes sindicales está en incorporar a los jóvenes. “La dirigencia sindical tiene que entender a los trabajadores jóvenes, conocer su realidad, el problema es que los sindicatos no se están ocupando de conocerlos y así no los pueden incluir en el mundo sindical”. En ese mismo sentido, Aracely Zúñiga, dirigente sindical del Sindicato del Banco de Chile y egresada del Diplomado en Liderazgo Laboral UC – Fundación Carlos Vial Espantoso del año 2019 opinó lo mismo, dijo “hay un nicho muy cerrado de dirigentes que no quieren ceder espacios y que no están ocupados por insertar a los jóvenes. Si los jóvenes no se sienten identificados, no se van a adherir”. 

Si los jóvenes no se ven representados por los dirigentes no se van a adherir

Para Zúñiga los sindicatos son importantes porque resuelven los problemas y necesidades de los trabajadores y velan porque se cumplan los derechos y garantías. “Los sindicatos están para hacer frente a las arbitrariedades e injusticia con los trabajadores y son fundamentales porque son quienes levantan las necesidades reales”.

El informe elaborado por el Instituto Sindical Europeo y recogido por la Fundación 1º de Mayo explica que, en algunos países, la mitad de la afiliación se jubilará en el plazo de 10 años, lo que quiere decir que los trabajadores que pertenecen a los sindicatos son de avanzada edad. Al respecto, un estudio publicado por el Ministerio del Trabajo en el año 2015 señala que la edad promedio de los dirigentes sindicales en Chile es de 47 años. 

Esta situación coloca a los sindicatos frente a dos vertientes: por un lado, tienen el desafío de detener y revertir su continuo declive y, en segundo lugar, deben incrementar su afiliación. Al respecto, Urrutia aconsejó que los sindicatos tienen que mejorar sus técnicas de afiliación y retención de afiliados. Frente a esa realidad, algunos sindicatos permanecen confiados, pero otros en cambio se toman muy en serio los retos de la afiliación, la representación y la movilización, señaló Zúñiga.

Asimismo, Pablo Osorio, dirigente sindical de Greco Pasco y egresado de la Escuela de Formación Sindical Nuevos Líderes 2018, indicó que las demandas exigidas por los trabajadores están cambiando, explicó que “a los trabajadores ya no les mueve solamente la remuneración sino la calidad de vida, por eso hoy en día la flexibilidad, el teletrabajo y la reconversión se han vuelto tan importantes”. 

Por su parte, Urrutia señaló “los sindicatos tenemos nuevos desafíos, por ejemplo, Banco Santander firmó un convenio colectivo, gracias al esfuerzo de la administración y los sindicatos, en donde se igualó la cancha y en donde todos los afiliados a los distintos sindicatos pueden optar a los mismos beneficios. Al respecto, resaltó “esto es positivo, pero como sindicato tenemos que reinventarnos para ofrecer otro tipo de beneficios y adicionalmente comunicarnos con nuestras bases, tener cercanía y empatía”. 

Éstos tres dirigentes sindicales jóvenes contaron lo difícil que les resultó al principio pertenecer al mundo sindical. Osorio relató que al principio se le hizo muy difícil incorporarse al mundo del sindicato, dijo que la apertura al mismo es muy cerrada. 

“Nunca he visto a un dirigente sindical joven liderando un sindicato. Yo entré como secretaria al sindicato por accidente, no porque querían aprovechar mis conocimientos y habilidades como persona joven, entré porque un dirigente sindical estaba cansado de trabajar tantos años y traspasaron ese cargo a mí” contó Zúñiga, para quien el mundo sindical es particularmente duro. Aseveró “he visto a dirigentes que llevan 10, 20 y hasta 30 años en el poder, lo que es inconcebible, hay que ceder espacio a nuevas generaciones”.

Nunca he visto a un dirigente sindical joven liderando un sindicato

Por su parte, Osorio señaló que resultaría ideal que los dirigentes con mayor tiempo puedan ofrecer una especie de mentoría a los nuevos dirigentes jóvenes, “no se trata de competencia sino de complementarse con las virtudes que cada uno desde su experiencia tiene”. Para Osorio los trabajadores no se adhieren a los sindicatos porque no se sienten representados. Dijo “si lo trabajadores que representan fueran variados, podría aumentar la tasa de sindicalización”. Explicó que el rol del dirigente sindical no puede ser empoderarse de un cargo sino aportar sus conocimientos, historia y experiencia a las nuevas generaciones.

Te invitamos a conocer a descubrir la historia de vida de tres jóvenes chilenos que son dirigentes sindicales.

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