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Andrea Tokman:

“Necesitamos a una sociedad más colaborativa, cooperativa y resiliente”

Este año 2020 pasará a la historia, marcará un antes y un después en muchos aspectos económicos, laborales, sociales y personales, pero puede que nos deje varias enseñanzas. 

La posts pandemia representa un gran desafío para todos, sobre todo para las empresas, porque es incierta, nos preparamos lo mejor que podemos frente a un escenario completamente desconocido. Aun así, aunque no podemos controlarlo todo, si podemos adoptar un plan que permita gestionar de la mejor manera posible las nuevas operaciones, tecnologías y formas de trabajar, al tiempo que respondemos a las necesidades de los trabajadores, clientes y del negocio.  

En plena crisis, ya se pueden extraer, -con toda la incertidumbre que todavía existen-, algunos aspectos positivos. Para conocer las principales oportunidades que podemos sacar tras la crisis sanitaria, nos acompañó, el pasado jueves 27 de agosto, Andrea Tokman, quien es Economista Jefe Quiñenco e integrante del Consejo Superior Laboral, en el webinar: 3 cambios en pandemia que debemos aprovechar. Te invitamos a conocerlos: 

El auge de la digitalización en pandemia

“Por suerte esta pandemia nos golpeó ahora y no hace 10 años… La tecnología que ya teníamos nos ha permitido, con todo lo que ha implicado la cuarentena, seguir con algunas actividades laborales, productivas y sociales. Con la orden de cierre, sin tecnología, habríamos estado más aislados, más solitarios y con un colapso económico mucho más fuerte del previsto. Esta crisis sanitaria aceleró, positivamente, el proceso tecnológico. Una encuesta realizada por ICARE y CLA Consulting arrojó que un 76% de los encuestados cree que la pandemia aceleró el proceso de transformación digital en las empresas. Con respecto al teletrabajo, también el cambio ha sido significativo. El teletrabajo dio un salto -increíble- a 18%, sin embargo está muy concentrado en trabajadores de más ingresos y con mayor capacitación, lo que lo hace muy acotado y desigual. ¿El desafío? Dirigir el avance tecnológico hacia quienes más lo necesitan”.

Revalorización de los trabajos esenciales

“Hay trabajos de primera línea que estaban invisibilizados y muy mal compensados económicamente. La pregunta ahora que se han vuelto visibles, que los tenemos presentes y que en verdad los valoramos es  ¿ cómo podemos aprovechar esto para cambiar el futuro? Para lograrlo tenemos que encontrar un equilibrio, que es bien delicado: queremos reconocerlos, pero para eso hay que revalorizar esas funciones, de primera línea, con mejores condiciones laborales, mejores ingresos y más protección social, pero hay que hacerlo de una forma en la que no se acelere más la automatización y el reemplazo de funciones por máquinas. Para lograrlo hay que identificar cada uno de estos trabajadores esenciales, conocer cuáles son esos roles principalmente humanos, que no pueden reemplazar las máquinas, pero que por supuesto se pueden complementar con la tecnología. El desafío en este sentido, es como gestionar esto de la mejor manera”.

Reconocimiento del rol del Estado

“Hoy en día, todos hemos reconocidos transversalmente que necesitamos un Gobierno que haga el trabajo que hay que hacer en la emergencia, que distribuya los recursos a los trabajadores, desempleados y las familias más vulnerables. Para lograr esto las instituciones deben trabajar en conjunto. Frente a la crisis actual, hemos visto llegar a un nivel de innovación los instrumentos de políticas públicas que no habíamos visto nunca antes. No solo en tamaño de los recursos dedicados sino también en la forma en la que se están entregando. Es un Estado más presente, más directo, que da cara a la ciudadanía y están, constantemente, siendo monitoreados por ellos. Hay una tendencia de Estado que cambió más por un Estado eficaz, un Estado que tiene que gozar de confianza y confiabilidad social para poder hacer bien su trabajo. Este Estado debe tener buenos liderazgos, capaces de construir, de la mejor manera, la hoja de ruta que nos  va a ayudar a caminar de aquí en adelante”. 

Esta crisis sanitaria no se limita únicamente a la recuperación sino que será una hoja de ruta que nos permitirá, como dijo Tokman, retomar un camino que estamos perdiendo: un camino hacia el desarrollo. Estamos viviendo un momento histórico que nos da para revisar nuestra historia, lo que estamos haciendo bien, y los desafíos que debemos enfrentar.

 

 

La importancia de la tecnología y la digitalización en los 60+

La tecnología crece a pasos agigantados, pero las personas no siempre aprenden al mismo ritmo. ¿Cómo incorporar a los adultos mayores en el mundo digital, cuándo hay resistencia? 

El pasado jueves, llevamos a cabo, junto a Travesía 100, el webinar: La importancia de la tecnología y la digitalización en los 60+, con la participación especial de Rosa Melnick, la primera mujer ingeniera de sistemas en IBM y la encargada de introducir los computadores Apple al mercado chileno e instaló Oracle en Chile. Ha sido directora en más de 6 compañías, con +30 años de experiencia en gestión tecnológica, sistemas, personas e innovación. 

Actualmente Melnick, forma parte de Travesía 100, empresa con propósito social que tiene como objetivo el ayudar a los 60+ a lograr que el mundo los mire como actores imprescindibles en el futuro de la humanidad y que ellos se sientan como tales.

En el encuentro, la experta habló sobre lo que significó ser testigo del cambio tecnológico de los grandes computadores que ocupaban un piso completo y que para su instalación se requería piso falso, con instalación eléctrica especial, hace algunos años… “Fue un cambio tecnológico tan trascendente y que este sería el inicio de un cambio en la vida de todos nosotros” enfatizó.

“Era enero de 1980, y nos conseguimos la representación para Chile de los computadores Apple y las tiendas en donde se vendían y así pondríamos en las manos de cualquier persona el poder de una gran computadora, introduciendo con ellas las planillas de cálculo, los procesadores de texto, la magia del diseño y mucho más. Esto marcó un antes y un después en lo que sería revolución de la informática” relata la ponente. 

Después de eso Chile no volvió a ser igual, la tecnología se instaló y empezó a avanzar con rapidez puntualizó Melnick. Uno de los grandes desafíos ha sido el incorporar al adulto mayor en el mundo tecnológico. 

La inclusión digital de los colectivos de mayor edad presenta un desafío no sólo en Chile, sino en el mundo. La diferencia entre el uso de la tecnología por parte de los jóvenes y los ancianos tiene una explicación relativamente simple. Casi toda la nueva tecnología está diseñada para ser utilizada por personas más jóvenes. Los diseñadores y fabricantes están ignorando deliberadamente a los mayores de 50 años cuando crean nuevos productos y servicios. Al orientar los productos a personas más jóvenes, las empresas en realidad están reduciendo su potencial. Donde los productos han sido diseñados primero para usuarios mayores, los fabricantes han visto un aumento en las ventas en todos los grupos de edad.

La falta de conocimiento y el hecho de que los aparatos no estén acondicionados a sus capacidades limitadas debido a la edad, como la visión, el equilibrio y la coordinación con los dedos, son factores que influyen en que muchos queden excluidos del uso de nuevas tecnologías. También la experta señaló que hay resistencia al cambio. 

“Hoy más que nunca la tecnología es parte muy importante, es imprescindible, nos abre un infinito mundo de posibilidades” por eso, Melnick nos instó a capacitarnos, dejar el miedo, los jóvenes apoyar a los adultos mayores y desde el Estado generar políticas que orienten y potencien las competencias tecnológicas – digitales.