Resiliencia: el desafío de las empresas de hoy

Gran parte de la vida que solíamos tener, es imposible llevarla a la acción de la misma manera, lo mismo está sucediendo con las organizaciones, para sobrevivir se han tenido que reinventar… Te invitamos a descubrir la importancia de la resiliencia y su impacto en la actualidad

De cara a la emergencia sanitaria mundial por el COVID-19, la resiliencia se ha vuelto un factor imprescindible para el éxito de las compañías. Para darnos luces sobre este tema, entrevistamos a Ana Margarita Olivos, gerenta general de Humana Consultores, organización especializada en Dinámicas Organizacionales.

Humana es una consultora que promueve dinámicas resilientes con enfoque de género que impactan positivamente a equipos humanos y organizaciones, potenciando sus destrezas organizacionales para ponerlas a disposición de un negocio que puede crecer incluso en los contextos más complejos.

¿Qué significa la palabra: resiliencia? 

La palabra resiliencia viene del latín resiliere, que significa recuperarse. Tiene que ver, fundamentalmente, con la capacidad de adaptarse al entorno. Nuestro modelo de resilience toma este concepto como un oximoron, conjugando el quehacer de las empresas (su estructura, estrategia y procesos) y a las personas, quienes en forma coordinada deben ejecutar su plan de gestión de crisis, al mismo tiempo que se reinventan. En este contexto multivariado, la organización debe desplegar la contención emocional suficiente para desencadenar el propósito, la esperanza, los recursos económicos, las redes y la colaboración.

¿Cuáles son las principales cualidades o habilidades que definen a una persona resiliente?

Todos somos potencialmente resilientes. La resiliencia es una habilidad que puede desplegarse en cada uno de nosotros/as, requiere la habilidad de conocer las fortalezas propias, identificar el potencial en la grupalidad y la gestión de lo inesperado del contexto. Toda persona, que pueda identificar un propósito, que crea que es posible reinventarse y que conecta a su red de influencias/apoyo, podrá conjugar los ingredientes necesarios para reinventarse.

¿Pueden las empresas también ser resilientes? ¿Qué define a una empresa como resiliente?

La capacidad de reinventarse se potencia cuando las personas pueden sostener el proceso de reinventarse en la grupalidad. Los equipos son claves, pues despliegan las características necesarias para que las organizaciones sean capaces de reinventarse. Eso sí, requiere que procesos, estructura y líderes se atrevan a permitirlo. 

A propósito del Covid-19 ¿Cuál ha sido la relevancia de la resiliencia?

A partir de la crisis sanitaria nos encontramos con la triste evidencia que las empresas no han planificado sus crisis. No hay planes de contingencia y existe escasa formación al respecto. Las empresas trataron de adaptarse basadas en la continuidad operacional, sin un despliegue claro de propósito y, finalmente, han tendido a rigidizar sus exigencias laborales. La experiencia nos ha demostrado que la continuidad operacional de las industrias exige dar contención emocional a los equipos, dar respuestas diversas a distintas situaciones, hacerse cargo de la conciliación del trabajo con la vida personal y familiar -más que nunca-, abordar el teletrabajo en serio, entre otras. En síntesis, han salido a la luz una serie de improvisaciones que nos develan que no existía una cultura en torno al tema. 

En la otra cara, ha sido reconfortante fortalecer la cultura colaborativa de las empresas, creando cadenas virtuosas de apoyo mutuo, robusteciendo redes de contacto, tomando decisiones oportunas que les han permitido adaptarse al nuevo escenario. Contener emocionalmente a las personas ha sido clave, ya que deriva en la creación de un sentido de comunidad que permite a todo el grupo de trabajo “sostener el buque” y que toda la responsabilidad no descanse sólo en algunos. 

¿Qué acciones específicas desde la resiliencia, ayudan a mitigar el impacto de la crisis?

No hay capacidad de reinventarse si insistimos en no planificar nuestras crisis y no fortalecer nuestros equipos de gestión de crisis. Habiendo considerado aquello, el llamado es a cuestionarse la forma tradicional de trabajar y utilizar la crisis para reinventarse, generando aprendizajes de las adaptaciones que se han ido implementando. El cambio no vendrá de líderes que quieran controlar la incertidumbre, nacerá desde los equipos de trabajo que sean capaces de crear, promover y difundir el propósito de su organización, y de organizaciones que lo permitan.

¿Cuáles son los pasos a seguir para lograr la resiliencia? Tanto en la persona como en las organizaciones.

Planificar la gestión de crisis, e implementar el propósito organizacional, traducido en el sentido que le doy a mis acciones/decisiones y los espacios reales para generar la capacidad adaptativa y creativa que exige el contexto. No podemos seguir esperando volver a la “normalidad”, tenemos que crear una nueva.