Propuesta para reformar sistema de gratificaciones se suma al debate laboral

Proyecto cuenta con el apoyo de un grupo transversal de parlamentarios. Abogados valoran debate, pero hacen sus observaciones.

La agenda laboral sigue sumando temas. De hecho, la semana pasada la Sala de la Cámara de Diputados revirtió la inadmisibilidad de la moción presentada dos meses antes por el diputado del PPD, Tucapel Jiménez, para modificar el Código del Trabajo en materia de repartición de utilidades, tema popularmente conocido como gratificaciones.

En la actualidad, la norma define este pago como un tipo de remuneración que corresponde a la parte de las ganancias con que el empleador beneficia el sueldo del trabajador.

¿Cuál es la idea del parlamentario? Cambiar los artículos 47 y 50 del Código del Trabajo que regulan esta materia. En el primero, se busca hacer efectiva la entrega de la gratificación del 30% de las utilidades en establecimientos que estén obligados a llevar libros de contabilidad, y que tengan beneficios o excedentes líquidos en sus giros; mientras que en el segundo, la intención es mantener la opción de gratificar por el 25% de las remuneraciones del trabajador percibidas durante el año, “con la salvedad que se elimina el tope de 4,75 ingresos mínimos mensuales y siempre que el monto de dicha gratificación sea mayor a lo establecido en el artículo 47”.

Según explicó Jiménez en su momento, la propuesta apunta a poner fin a las inequidades en la distribución de la riqueza en Chile, ya que a su juicio las empresas en su mayoría optan por aplicar la modalidad establecida en el artículo 50 del Código del Trabajo, es decir, con el tope de 4,75 ingresos mínimos mensuales.

De acuerdo al historial del proyecto registrado en la Cámara, la iniciativa contaría con el respaldo de los parlamentarios: Karol Cariola (PC), Sofía Cid (RN), Francisco Eguiguren (RN), Gastón Saavedra (PS), Alejandro Santana (RN), Alejandra Sepúlveda (FRVS), Gabriel Silber (DC), Raúl Soto (IND) y Gael Yeomans (IND).

 

Argumentos en la mesa

La idea de Jiménez es respaldada por el exjefe de la división jurídica de la Dirección del Trabajo, Rafael Pereira, quien sostuvo que “en la práctica esto se convirtió en un complemento del sueldo”, agregando que la propuesta del parlamentario “va en la línea correcta, que es hacer efectivo el sentido del concepto de gratificación, y eso sí tiene un efecto redistributivo importante”.

Una opinión similar entregó el socio fundador de Salinas Toledo, Jaime Salinas, quien reconoció que es una discusión de larga data. Sin embargo, planteó que antes de discutirlo es necesario zanjar otros debates. “Hay temas paralelos que resolver antes de pretender modificar este ítem, porque inciden, ciertamente, en los efectos que va a tener una modificación a este tipo especial de remuneración, como por ejemplo, cómo va a quedar finalmente el ingreso mínimo mensual y la pretendida modificación a una jornada de 40 horas, que tendrá efectos en remuneración, distribución de jornada y jornadas parciales”, dijo.

Salinas añadió que Jiménez no sería el único interesado en abordar esta temática, asegurando que fueron consultados por el senador Francisco Chahuán (RN) sobre la materia. “Nos manifestó su interés en abordar una modificación al sistema de gratificaciones para ver si podemos colaborar desde nuestra perspectiva técnica y práctica en esta materia”, explicó.

Desde la Fundación Carlos Vial Espantoso también se mostraron a favor del debate. “Lo imperativo es pensar la empresa de los próximos diez años y eso significa poner al trabajador en el centro del modelo de negocio. Tomar conciencia de las personas, de su desarrollo y calidad de vida (…) Y eso pasa por repartir utilidades. Compartir el “fruto del esfuerzo” como decía Carlos Vial ‘con los trabajadores que ponen todos su conocimientos y toda su alma’”, comentó María Isabel Vial, presidenta ejecutiva de la entidad.

Más reacio al tema fue Luis Lizama, director del Departamento de Derecho del Trabajo de la Universidad de Chile, quien comentó que lo propuesto por Jiménez fija al empleador “una restricción adicional, probablemente no contribuya a generar incentivos adecuados para que los trabajadores puedan generar mejores resultados”.

Al interior de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) la materia también se ha abordado. Es más, su comité de Políticas Públicas en diciembre elaboró una minuta en la cual plantean -sobre la base de diversa bibliografía- que “la gratificación legal se ha transformado en parte de la remuneración líquida mensual, distanciándose del concepto de beneficio, a través del cual el empleador distribuye las utilidades de la empresa”.

Vía Diario Financiero

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