¿Cómo gestionar el regreso al trabajo de forma segura?

De a poco la sociedad va retomando la normalidad, y el regreso a las oficinas es un hecho. Muchas de las empresas de nuestro país, gradualmente y siguiendo los protocolos oficiales, ya están empezando a operar, pero esta reactivación de la actividad empresarial implica múltiples desafíos. Y aunque actualmente las cifras de la pandemia son auspiciosas, las autoridades de salud han llamado a no bajar la guardia. 

Y es en ese contexto que los procesos de reincorporación a los lugares de trabajo deben realizarse garantizando la seguridad y la salud de las personas trabajadoras. La implementación de nuevos protocolos representa un desafío para las empresas, que además deben demostrar que el lugar de trabajo es un espacio seguro. 

Para conocer más sobre la vuelta al trabajo, entrevistamos a Lilian Padilla Maldonado, quien es de profesión Ingeniero en Prevención de Riesgos y actualmente ejerce el cargo de Subgerente de Prevención, en la Asociación Chilena de Seguridad. Para ella, los grandes desafíos más allá de las medidas preventivas ya implementadas, se pueden resumir en “la preparación de los líderes de las organizaciones para desarrollar las habilidades necesarias para comunicar y contener a los colaboradores; movilizar a los trabajadores desde el propósito, hacia los objetivos organizacionales, ya que estarán sometidos a diversos cambios tales como horarios de ingreso, reorganización de los puestos, la forma de interacción con los demás y la realidad de cada uno en su núcleo familiar; comunicación efectiva y canales abiertos para transmitir la tranquilidad y confianza necesaria para el buen desempeño; y por último, la flexibilidad para adecuarse a los cambios normativos que afectan tanto a los trabajadores como a las operaciones manteniendo el foco en su continuidad”. 

Lilian destaca que las empresas deben considerar varios puntos a la hora de volver al trabajo, el principal, cumplir cabalmente la ley de retorno seguro al trabajo (21.342). Esta norma reglamenta diferentes aspectos y en concreto, explica la profesional, considera los siguientes puntos:

  1. El empleador deberá implementar la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo en la medida que la naturaleza de las funciones del trabajador lo permita.
  2. La empresa deberá tener elaborado, implementado y difundido el “Protocolo de Seguridad Sanitaria Laboral COVID-19, que contenga:
    • Testeo diario de la temperatura del personal, clientes y demás personas que ingresen al recinto de la empresa.
    • Testeo de contagio de acuerdo a las normas y procedimiento que determine la autoridad sanitaria.
    • Medidas de distanciamiento físico en los puestos de trabajo, de acuerdo a las características de la actividad; las salas de casilleros, cambio de ropa, servicios sanitarios y duchas; así como también en comedores y vías de circulación
    • Disponibilidad de agua y jabón, de fácil acceso, y dispensadores de alcohol gel, accesible y cercano a los puestos de trabajo.
    • Medidas de sanitización periódicas de las áreas de trabajo.
    • Medios de protección puestos a disposición de los trabajadores, incluyendo mascarillas certificadas de uso múltiple y con impacto ambiental reducido, y, cuando la actividad lo requiera, guantes, lentes y ropa de trabajo
    • Definición y control de aforo, que deberá incluir el procedimiento de conteo que contemple tanto a los trabajadores como al público que acceda, además de medidas de prevención de aglomeraciones en lugares con atención de público
    • Definición de turnos, procurando horarios diferenciados de entrada y salida, distintos a los habituales, para evitar aglomeraciones en transporte público de pasajeros
    • Otras medidas que disponga la autoridad sanitaria en uso de sus facultades reglamentarias, conforme sea la evolución de la pandemia

La ley también establece que el empleador, asegura Lilian, deberá contratar un seguro individual de carácter obligatorio en favor de los trabajadores del sector privado con contratos sujetos al Código del Trabajo y que estén desarrollando sus labores de manera presencial, total o parcial.

Aparte de cumplir con esta ley, hay otras recomendaciones que entrega la experta de la ACHS – y que son parte del material que la Asociación ha puesto a disposición desde el inicio de la pandemia-, y que a su juicio debería contemplar un “Plan Retorno”. Esto incluye considerar el mecanismo de propagación del virus; medidas preventivas dispuestas por la empresa; conductas seguras durante la jornada laboral y también conductas de riesgo, además de disponer de teléfonos  de contacto y de ayuda. 

La comunicación se vuelve también una parte esencial de este plan, y para su difusión, recomienda generar  capacitaciones de carácter obligatoria para cada colaborador que deba retornar; reforzar periódicamente las medidas a través de los canales dispuestos por la organización; y que las jefaturas lideren este proceso en los contactos diarios con el personal a cargo, explica Padilla.

– ¿Qué cambios laborales llegaron para quedarse? Respecto al teletrabajo, flexibilidad laboral, salud mental…

-Según nuestra apreciación, los principales cambios laborales que llegaron para quedarse son la modalidad de teletrabajo en un formato híbrido, para no perder las instancias de relacionamiento entre los equipos y generar espacios de interacción que favorezcan la innovación y el vínculo con la organización; el uso de plataformas de comunicación en línea como Zoom, Teams, ya que logran reunir en tiempo real a personas de distintas ubicaciones geográficas, lo que optimiza los tiempos de viajes y traslados; y por supuesto, la flexibilidad laboral, claro que dependerá de cada organización, podría mejorar la conciliación trabajo y vida y por ende la salud mental de los colaboradores

-¿Qué aprendizaje nos está dejando la pandemia? ¿Hacia dónde van las empresas? 

-Creemos que los grandes aprendizajes que ha dejado está pandemia son: El sujeto propio del trabajo continúa siendo el hombre y este es un ser social que busca el relacionamiento y contacto con otros seres, por lo tanto las organizaciones deben dirigir sus estrategias hacia actividades que generen espacios para compartir, reconocer, disfrutar, desarrollar y motivar a las personas mejorando la salud mental y de esta manera aportar al crecimiento de las empresas. Las empresas están guiando sus pasos hacia un medio ambiente sostenible y sustentable, a la incorporación de la multiculturalidad para generar espacios de innovación y equidad de género brindando las mismas oportunidades.