Columna en DF: La calidad humana de las organizaciones

Por Isabel vial, Presidenta fundación Carlos Vial Espantoso.

Publicada el 23.12.2023

El escenario económico de los últimos años ha sido cuesta arriba. Sobrevivir, crecer y proyectarse bajo estas circunstancias es un desafío importante para muchas empresas, más aún para las de menor tamaño. Si bien son muchos los factores que inciden en la sostenibilidad de una organización, quiero centrarme en uno fundamental: la gestión del bienestar de los trabajadores.

Lejos de ser palabras de buena crianza, hay extensa literatura que acredita que las empresas que ponen al centro a los equipos son más productivas, logran un mayor engagement y desempeño de los trabajadores, y reducen las tasas de ausentismo. La importancia de hacer las cosas bien.

Hace algunos días entregamos el Premio PYME Carlos Vial Espantoso, que por años ha reconocido a pequeñas y medianas empresas por sus relaciones laborales virtuosas. Quiero compartir algunos hallazgos de esta edición 2023, que fueron recogidos en nuestras visitas a las entidades finalistas, donde tuvimos la oportunidad de entrevistar a trabajadores, comités paritarios, encargados de personas y gerentes generales.

“Las empresas que ponen al centro a los equipos son más productivas, logran un mayor engagement y desempeño, y reducen las tasas de ausentismo”.

Todas estas empresas cuentan con líderes cercanos y accesibles, que tienen una visión clara y una preocupación genuina por el bienestar y participación de los equipos, según el relato de los propios trabajadores.

Son PYME que se han esforzado por conocer las reales necesidades de su personal y han impulsado beneficios muy valorados y de vanguardia- nada que envidiar a grandes empresas, apuntando especialmente a la compatibilización del trabajo con la vida personal. En promedio, cuentan con 12 beneficios, que van desde un posnatal pagado de un mes para padres, transporte gratuito a los hogares, viajes al Caribe por años de servicio, o jornadas laborales de 40 horas.

Son verdaderos espacios de formación. Cuentan con convenios permanentes con instituciones educativas para generar sinergias y tienen entre sus políticas el integrar a personas sin estudios formales, a quienes les entregan capacitaciones y oportunidades de desarrollo, cambiando drásticamente la trayectoria de tantos.

Se esfuerzan, a costa de sus márgenes, por romper esquemas dentro de sus industrias, estableciendo turnos amigables y bien remunerados; la mayoría reajustan remuneraciones por sobre el IPC; y -en promedio- el salario de los trabajadores de nivel base es dos veces el sueldo mínimo.

Destaco estas iniciativas porque deben iluminarnos. Construir espacios de trabajo de gran calidad humana, con el foco puesto en el bienestar de los equipos, contribuye al crecimiento y es el reflejo de lo que queremos para Chile. Toda organización, pequeña y sin duda las grandes, están llamadas a comprender que en la experiencia del trabajo está en juego mucho más que una remuneración. Bajo esa mirada, el crecimiento es más probable, más sostenible y definitivamente más significativo.