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Se acaba el plazo para postular al Premio Pyme Carlos Vial Espantoso 2019

El 12 de abril cierran las postulaciones para participar en el reconocimiento que destaca a las empresas que aplican prácticas innovadoras y que trabajan a diario por construir relaciones laborales de excelencia.

 

¡Sácale la foto a tu empresa! Con ese slogan la Fundación Carlos Vial Espantoso invita a las pequeñas y medianas empresas a participar en el Premio Pyme Carlos Vial Espantoso 2019, una oportunidad para que las organizaciones conozcan a través de un equipo de expertos sus fortalezas y oportunidades de mejora.

Las postulaciones están abiertas en la página web www.fundacioncarlosvial.cl. Existen dos categorías disponibles para las empresas interesadas en participar: pequeñas empresas de entre 15 y 49 trabajadores y una facturación anual entre 15.000 y 50.500 UF (promedio de los últimos tres años), y medianas empresas de entre 50 y 250 trabajadores y una facturación anual hasta 350.000 UF (promedio de los últimos tres años). Además, deben tener fines de lucro, estar constituidas por lo menos hace cuatro años y no formar parte de un holding de empresas.

El reconocimiento busca ser una potente herramienta de medición para las organizaciones.
Las empresas que participan mejoran sus relaciones laborales porque se hacen conscientes de la importancia de situar a la persona en el centro la organización; fortalecen relaciones de confianza, diálogo y colaboración, alcanzan buenas políticas de seguridad en el trabajo, elevan la gestión de la empresa y de sus colaboradores y se hacen más sustentables y productivas.

Si eres una pequeña o mediana empresa, participa en el Premio Pyme Carlos Vial Espantoso 2019, una oportunidad gratuita de construir mejores relaciones laborales y potenciar tu organización. Atrévete y ¡Sácale la foto a tu empresa!

A todo evento

Por María Isabel Vial

A comienzos de año, una mesa técnica de expertos convocada por el gobierno, entregó más de cincuenta propuestas en materia laboral que serán parte del debate tanto público como parlamentario. Este anuncio busca reflexionar sobre materias complejas e incómodas, cuyos resultados son de gran importancia para el país.

Hablar de cambios en el mercado laboral es tener conciencia de que se afectará el crecimiento, la productividad de las industrias, la sustentabilidad de las empresas, la felicidad y la satisfacción de los trabajadores. Un tema relevante, si pensamos que estos factores inciden directamente en el desarrollo de una sociedad que aspira a mayores grados de bienestar y equidad.

Una de las sugerencias que más ha dado qué hablar en las últimas semanas ha sido el planteamiento de un mecanismo alternativo de indemnización por años de servicio a todo evento, optativo para el trabajador – ya sea por renuncia o despido – financiado con una cotización mensual a cargo del empleador. Este sistema que no reemplaza al actual, abre la posibilidad a que sea el  trabajador quien decida a qué sistema acogerse. Se suma la característica de que es heredable en caso de muerte, a diferencia del actual.

El sistema de indemnización data del año 1981, y obliga a la empresa que despide a un trabajador a pagarle una compensación que corresponde a una remuneración mensual por año de trabajo con un máximo de 90 UF y un tope de 11 meses. La modalidad propuesta implica la mitad de la remuneración mensual por año trabajado, con el mismo tope de años, con la ventaja de que el monto queda provisionado a nombre del trabajador. 

Existen múltiples teorías sobre la naturaleza jurídica de esta norma en la que surge una tensión entre proteger la estabilidad del trabajador o permitir mayor libertad de movimiento tanto para el trabajador de buscar y aceptar nuevas oportunidades laborales, como para la empresa de optimizar sus procesos. La mitad de los trabajadores se van de las empresas voluntariamente, por lo que esta medida impediría que se fueran con las manos vacías. De los trabajadores dependientes, el 73,2% cuenta con contrato indefinido, y de estos, únicamente el 7,1% accede a indemnización por años de servicio. La tendencia en cuanto a rotación de personal es que la mayoría de cambios se realizan en los primeros dos años, y la movilidad tiende a disminuirse en los años posteriores, ya que la normativa estimula el despido de los de menor antigüedad más que de los menos productivos.

A la luz de todas estas consideraciones, es una buena noticia que el estado se encuentre en proceso de reflexión acerca de esta normativa. Lo esperable sería que la oportunidad de elegir el régimen de indemnización a todo evento sea bienvenido, tanto por los trabajadores, como por las empresas, dando pie a un mercado laboral más ágil, que aporte a esa sociedad más flexible y más plena con la que soñamos.

 

Vía El Mecurio